Aire acondicionado: de lujo a elemento clave en la adaptación al cambio climático (La Tercera)

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Para 2050 se espera que las pérdidas de horas de trabajo por país debido al calor excesivo y la falta de acceso a la refrigeración lleguen al 12%. Transitar hacia energías limpias en sistema de refrigeración y aire acondicionado, es el actual desafío.

Por Paulina Sepúlveda

El alza de temperaturas a nivel global, es una realidad apremiante. En Chile, la Dirección Meteorológica indicó en abril, que el alza de la temperatura media en Santiago ha sido de 0,14 °C por década. A nivel país, las máximas aumentaron 0,11 °C, mientras que las mínimas 0,10 °C.

Junto a todos los efectos que aquella alza implica para el medioambiente, están además los costos diarios y no menos importante, de cómo vivir con alzas de temperaturas. En 2018 un reporte de Naciones Unidas indicó que cerca de 1.100 millones de personas en el mundo están en riesgo inminente por falta de acceso a sistemas de refrigeración y aire acondicionado.

El trabajo, de la iniciativa Energía sostenible para todos (SE4ALL, por sus siglas en inglés), destaca que contar con equipamientos de refrigeración como aires acondicionados, neveras y ventiladores, es crucial para almacenar vacunas y medicamentos, mantener fríos edificios de oficinas o transportar comida, entre otras actividades. El funcionamiento de la sociedad está vulnerable.

¿Cómo transitar a una energía limpia? Es la pregunta actual. Porque si bien son necesarios los sistemas de aire acondicionado y calefacción, se estima que sólo el enfriamiento es responsable de aproximadamente el 10% del calentamiento global. Un aporte que crece rápidamente.

Cuáles son las opciones futuras de refrigerantes y la eficiencia de las tecnologías de enfriamiento, son aspectos que tendrán un impacto significativo en el logro del Acuerdo Climático de París.

Investigaciones anteriores indican que para el año 2050, se espera que las pérdidas de horas de trabajo por país debido al calor excesivo y la falta de acceso a la refrigeración sean más del 2% y lleguen al 12%.

Enfriamiento sostenible

Sistemas de enfriamiento que sean efectivos, sostenibles y que no dañen el medioambiente serán cada vez más esenciales para la vida cotidiana, sostiene Rodrigo Seguel, químico ambiental del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2). “En el año 87 en el Protocolo de Montreal, las sustancias que alimentan estos sistemas de aire condicionado fueron prohibidas, porque eran capaces de llegar a la estratosfera y destruir el ozono”, explica.

El estándar de clorofluorocarbonos (CFC), gases que atacaban con mayor agresividad la capa de ozono, fueron sustituidos por los HCFC (hidroclorofluorocarbonos). Pero éstos últimos reaccionan en la estratosfera, indica Seguel, y tienen un efecto potencial en el calentamiento global. “Otras alternativas no tienen potencial de destruir el ozono, pero sí afectan al calentamiento global. Por eso se busca que tengan bajo potencial de calentamiento, y que generen bajo CO2”, indica.

La disyuntiva es que ante el aumento de las olas de calor, el uso de aire acondicionado será necesario, y debe ser eficiente, “lo que implica que no usen esas sustancias o que tengan bajo impacto”, detalla.

Hoy se habla de enfriamiento sostenible, un ámbito que se relaciona con los tres objetivos acordados internacionalmente tanto en el Acuerdo de París, como en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Enmienda Kigali del Protocolo de Montreal. “El gran desafió con el Acuerdo de París es realizar una transición para pasar de esas sustancias a otras que no destruyan la capa de ozono y que no tengan potencial de calentamiento global, en países desarrollados y subdesarrollados hay plazos para ello”, dice Seguel.

Existe la necesidad cada vez más urgente ante el alza de temperaturas, pero debe ser sistemas que no arriesguen a un aumento de las emisiones. “Se ha planteado como un efecto del cambio climático. El tema dejo de ser lujo a ser hoy es una variable muy importante. Al comprar un auto, por ejemplo, lo primero que se fijas es que tenga aire, lo que va a ocurrir que ya no sea solamente en los automóviles sino también en las casas, ha ido evolucionando de manera agresiva, no es un lujo”.

A medida que el mundo se urbaniza rápidamente, el calentamiento y las poblaciones crecen, mitigar esa alza de temperaturas en las ciudades y cómo afectará a quienes tienen menos recursos, serán temas inminentes, dice el experto. “Si se logra un sistema como ciudad es relevante ver que sean energías limpias, porque tiene relevancia en la calidad de vida de las personas, en eso va la transición que se adecúen mejor al cambio”.

En ese sentido, la ONU, llama a tomar acciones rápidas para proteger a los más vulnerables, porque falta de sistemas de refrigeración y aire acondicionado, es en el fondo un problema de inequidad. “De los 1 100 millones de personas en riesgo, 470 millones se encuentran en áreas rurales sin acceso a salud y alimentación; y 630 millones están en zonas urbanas marginales mucho más calurosas, donde no hay suficientes sistemas de ventilación y aire acondicionado para protegerse de las olas de calor”. Población que se concentra a lo largo de Asia, África y América Latina en países como India, Bangladesh, Brasil, Pakistán, Nigeria, Indonesia, China, Mozambique y Sudán.

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