Análisis: En algo sí estamos de acuerdo | (CR)2

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    Rodolfo Sapiains, Investigador Asociado Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2

    La reciente encuesta CADEM mostró que en la sociedad chilena se mantiene un alto consenso respecto a que el cambio climático está ocurriendo y a que sus causas son total o parcialmente explicadas por la actividad humana. En la misma línea, se percibe que este fenómeno está incrementando la frecuencia e intensidad de sequías, incendios e inundaciones, lo cual sugiere que para la ciudadanía el cambio climático es un problema actual y no algo distante en el futuro. Finalmente, esta encuesta muestra un respaldo para la realización de la COP25 y, aún más importante, mayoritariamente se asume que enfrentar el cambio climático es responsabilidad de todas las personas por igual.

    Estos resultados son consistentes con encuestas anteriores y sugieren que Chile tiene una gran oportunidad para desarrollar una política de cambio climático que trascienda los vaivenes electorales y los cambios de gobierno. Lo anterior resulta particularmente relevante considerando que la polarización ideológica respecto al cambio climático, ilustrada con lo que ocurre en los Estados Unidos, puede generar múltiples dificultades para establecer políticas de mitigación y adaptación adecuadas y sostenibles en el tiempo.

    Si bien en muchos temas nacionales encontramos importantes diferencias ideológicas o valóricas, frente al cambio climático Chile parece estar en condiciones de desarrollar planes de adaptación y compromisos de mitigación que se asuman como política de Estado. Si bien ciertos actores del mundo empresarial ven con recelo todo lo que está sucediendo en torno a la COP25, importantes grupos económicos están no solo apoyando la realización de este evento, sino, además, tomando medidas concretas para enfrentar el cambio climático.

    No obstante lo anterior, es evidente que existen diferencias significativas respecto a las mejores estrategias para avanzar en esta materia y, particularmente, respecto a la velocidad de los cambios que se requiere implementar, más todavía considerando los múltiples conflictos socio-ambientales que aún afectan a nuestro país. Sin embargo, es importante valorar que frente al cambio climático estamos más de acuerdo que divididos, al menos en cuanto a la importancia del problema, sus causas antropogénicas y, sobre todo, respecto a que hay cosas que como país ya no podemos seguir realizando de la misma manera.

    Tanto la realización de la COP25 como la próxima ley de cambio climático constituyen una oportunidad para evaluar el grado de compromiso del gobierno como de los sectores de oposición para enfrentar uno de los principales desafíos para el futuro de nuestro país. Es de esperar que las discusiones y finalmente las decisiones en torno al cambio climático en Chile reflejen la importancia atribuida a la evidencia científica declarada en el proyecto de ley y el consenso de la ciudadanía frente a este tema.