Cambio climático tiene impacto en Chile y en parte, es irreversible (La Tercera)

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Un cuarto de la sequía que afecta a la zona centro-sur es atribuible al fenómeno, por lo que no se recuperará el 100% de la precipitación.

Por Cristina Espinoza

A principios de este mes, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), llevó hasta la Presidenta su informe sobre la sequía que ha afectado a la zona centro-sur del país, en algunos sectores, por siete años. La llamaron “megasequía”, por su extensión geográfica y prolongación en el tiempo, y explicaron que entre el 25% y 30% de su causa no es de origen natural, sino que debido al cambio climático.

Eso significa que aunque en los próximos años llueva más, nunca se volverá a los niveles de lluvias que se tenía en los 80 ó 90, por ejemplo, pues entre el 10% y 12% de esta ya es irrecuperable.

Consecuencias como esas son atribuidas al cambio climático, causado por el alza de la temperatura en la Tierra, a su vez, provocada por el aumento de gases de efecto invernadero, como el CO2, en la atmósfera, ver página 4). De acuerdo a las proyecciones, en algunas partes del planeta pueden producirse más inundaciones, en otras sequías, tormentas de lluvia o nieve extremas y olas de calor, fenómenos meteorólogicos que, según el informe “El costo humano de los desastres relacionados con el clima”, de la ONU, han ocurrido casi a diario en la última década.

En Chile el impacto es a varios niveles.

Si combinamos el alza de temperatura y quitamos la fuente de alimentación (nieve), llegamos a una situación catastrófica para los pobres glaciares, que siguen retrocediendo, circunscritos cada vez a más altura”, dice Gino Casassa, glaciólogo de Geoestudios y la U. de Magallanes.

También impacta en la producción vitivinícola. La temperatura y luminosidad obligan a adelantar la cosecha, por ejemplo, y las proyecciones de mayor temperatura y menos precipitación, ya los está haciendo mirar terrenos más al sur, aunque por lo pronto, las viñas se han enfocado en proteger el ecosistema que las rodea. “La única estrategia para adaptarse, porque va a seguir ocurriendo aunque paremos las emisiones, es la conservación de la biodiversidad. El énfasis tiene que ir en eso, no sacamos nada con cambiarnos, hay que enseñarles a conservar, es la manera de tener un clima más estable y por decirlo, amigable con la producción, si tengo vegetacion nativa”, dice Olga Barbosa, experta de la U. Austral y directora del programa Vino: Cambio Climático y Biodiversidad.

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