Chile ya tiene un plan de adaptación al cambio climático (El Mercurio, 2 de Dic)

    1092

    elmercurio_adpatacion_dic(El Mercurio, 2 de diciembre) Por Richard García. El documento, aprobado ayer por un consejo de ministros, contempla desde el ahorro de energía, la prevención de enfermedades y el mejoramiento de los suelos, entre otros. Los efectos del cambio climático en el planeta ya son inevitables, reconoce un número cada vez mayor de especialistas.

    Ante tal escenario, ayer el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó el plan de adaptación a este fenómeno global, que busca articular todas las medidas destinadas a minimizar los efectos negativos y a aprovechar los positivos.

    «Esto tiene que ver con cómo nos preparamos como país en el mediano y largo plazo «, explica a «El Mercurio» el ministro del Medio Ambiente, Pablo Badenier, quien presidió el consejo. El documento contempla medidas generales como una serie de acciones en nueve sectores definidos como clave por el ministerio: silvoagropecuario, biodiversidad, pesca y acuicultura, salud, infraestructura, recursos hídricos, ciudades, energía y turismo.

    «Nosotros determinamos que por efecto del cambio climático estos nueve sectores sufrirán consecuencias y vamos a tener que prepararnos para implementar cambios tanto en las políticas como en los proyectos relacionados». En marcha en 2019

    Todas estas acciones deberían estar en marcha hacia 2019, dice, financiadas con fondos sectoriales. De hecho, dos de los planes de acción específicos ya han sido aprobados (silvoagropecuario y biodiversidad).

    «Por ejemplo, en el sector silvoagropecuario las principales medidas están relacionadas con catastrar y mejorar la condición del suelo que por efecto del cambio climático podría transformarse en uno menos apto para la actividad agrícola o forestal», señala.

    En materia de biodiversidad, el fenómeno podría traer un cambio en los patrones de distribución y representación de algunas especies en la zona centro-sur. Ahí las medidas apuntan a aumentar la información científica disponible, mejorar la calidad de los suelos y establecer mejores categorías de conservación para las áreas protegidas de las zonas de impacto.

    En salud, las acciones se relacionan con una prevención más agresiva de las enfermedades asociadas al aumento de la exposición a la radiación solar y también a prevenir patologías que podrían presentarse con mayor frecuencia a causa del aumento de las temperaturas. En infraestructura el tema que más preocupa es el diseño. «Toda la nueva infraestructura portuaria y de caletas va a tener que tomar en consideración los escenarios que hablan de un aumento del nivel de los océanos o efectos climatológicos extremos».

    La mayoría de los temas son transversales, por lo que las medidas se superponen o complementan. Como el caso de energía, infraestructura y ciudades. Es así como se promueve un ahorro de energía, el uso de fuentes alternativas como la solar y la construcción de pequeños embalses para riego y complemento de las fuentes hidroeléctricas.

    Para Paulina Aldunce, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), el plan constituye un avance sustantivo ya que propone una institucionalidad y también define plazos. «Hasta ahora contábamos con un plan de acción, pero ya estaba obsoleto porque abarcaba de 2008 a 2012», dice. Además, se pasó de los diagnósticos a acciones concretas no solo a nivel central, sino en todo el país.

    Eso sí, le habría gustado un seguimiento más constante de las medidas, ya que solo se monitoreará el cumplimiento de las acciones hacia la mitad y luego al final del plazo establecido (2019). Respecto de este último, dijo que es correcto, «pero siempre hay que tener cierta flexibilidad porque los escenarios de cambio climático van variando tremendamente».

    Link al diario: http://impresa.elmercurio.com/pages/LUNHomepage.aspx?BodyID=1&dtB=02-12-2014 Cita en Lima

    Con el objetivo de avanzar hacia un nuevo pacto mundial contra el calentamiento global que debe aprobarse en París el próximo año, ayer se inició en Lima la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP20). En el encuentro participarán negociadores de 194 países que debatirán mecanismos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y financiamiento para que los países en desarrollo ayuden en la lucha contra el calentamiento global.