Ciencia y brecha de género: finaliza implementación de «Julieta en la Tierra de las Niñas»

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    El proyecto Explora CONICYT fue desarrollado por científicas y comunicadoras de la Universidad de Chile que diseñaron un kit de exploración para motivar el interés de las niñas por la ciencia.

    Por Nicole Tondreau Lira

    Una salida a terreno con escolares de Nonguén, región del Biobío, y una ceremonia en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile marcaron el término de “Julieta en la Tierra de las Niñas”, proyecto Explora CONICYT de Valoración y Divulgación de la Ciencia y la Tecnología.

    La iniciativa nació de la inquietud de periodistas e investigadoras del Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes (CEGA), Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 y del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), quienes crearon una alternativa a los juguetes que tradicionalmente el mercado ofrece a las niñas.

    “Julieta en la Tierra de las Niñas” es un juego compuesto por una lupa, una pluviómetro, una libreta de anotaciones, entre otros implementos ilustrados con el personaje chileno “Julieta” y diseñados especialmente para despertar la curiosidad científica de las niñas entre 7 a 11 años.

    Algunas de las beneficiadas fueron las alumnas de la Escuela El Manzano de San José de Maipo, región Metropolitana y de la Escuela Leopoldo Lucero de Nonguén, región del Biobío. Ambos grupos de niñas salieron a explorar su entorno con el kit de Julieta y en compañía de las científicas del proyecto.

    “Como científica, esta experiencia te recuerda la esencia de investigar y descubrir las cosas más simples” comentó Laura Gallardo, directora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, durante la ceremonia de cierre del proyecto que contó también con la presencia del Patricio Aceituno, decano FCFM U. de Chile, el vicedano Felipe Álvarez, Alejandra Sepúlveda de Comunidad Mujer y Patricia Peña de Girls in Tech.

    Juego de niños (y niñas)

    Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de Comunidad Mujer, reparó en que “es necesario superar los estereotipos de género en la socialización temprana y propiciar que mujeres y hombres se desarrollen libremente en todas las áreas del conocimiento”.

    Esto es fundamental especialmente en el área de la tecnología, donde solo un 25% de la matricula corresponde a mujeres. Patricia Peña de Girls in Tech Chile, indicó que “además del poco porcentaje de participación, las mujeres en estas áreas suelen ser invisibilizadas por la sociedad”.

    Por su parte, el vicedecano de la FCFM U. de Chile, Felipe Álvarez, presentó las acciones de la dicha facultad para lograr un mejor balance de género en ingeniería y ciencias, ingreso prioritario de equidad de género. “Gracias a este programa el número de mujeres matriculadas en primer año pasó de un 19% a un 27%”, dijo el vicedecano.

    Aunque “Julieta en la Tierra de las Niñas” finalizó oficialmente en septiembre, el equipo ejecutor tiene agendadas varias actividades para el resto del año, entre las que destacan la participación en el Festival de Ingeniería y Ciencias FCFM U. de Chile y la Feria Internacional del Libro de Santiago.

    Un acercamiento al método científico

    Durante un año, el proyecto “Julieta en la Tierra de las Niñas” elaboró 700 kits de exploración que se entregaron a través de un concurso en línea a niñas de las regiones Metropolitana y del Biobío, y de manera directa a dos escuelas vulnerables de dichas regiones.

    Para ganar uno de los kits, las niñas debían enviar preguntas relacionadas con las plantas, los animales, la cordillera o el clima de Chile. Un equipo de investigadoras y alumnas de postgrado respondió todas las consultas y luego las envió de vuelta a las concursantes.

    ¿La cordillera puede crecer más?, ¿por qué las nubes flotan si el agua pesa más que el aire? o ¿mis nietos podrán conocer el cóndor y el huemul del escudo nacional? fueron algunas de las preguntas planteadas por las niñas y que llamaron la atención del equipo.

    “Este producto busca motivar a las niñas a desarrollar habilidades básicas para comenzar a acercarse al método científico: observar, medir y clasificar, plantear problemas, formular hipótesis, y sobre todo, expresar esto por escrito para que adquieran el hábito de exteriorizarlos”, comentó Sofía Otero, periodista y directora del proyecto.