(CR)2 y Ministerio del Medio Ambiente presentan informe que aborda la meta de reducción de emisiones de carbono negro para Chile

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    El trabajo se realizó en el marco de la implementación de iniciativas de acción y planificación nacional, conocida en inglés como Supporting National Action and Planning on Short-Lived Climate Pollutants (SNAP), que promueve la Coalición de Aire Limpio y Clima (CCAC).

    Por Michelle Ferrer Solar

    Buscando fortalecer la interfaz entre la ciencia y el desarrollo de políticas públicas, es que el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 junto a la Oficina de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente, acaban de lanzar el informe y resumen para tomadores de decisión “Mitigación de carbono negro en la actualización de la Contribución Nacionalmente Determinada de Chile”.

    Los documentos surgen en el contexto del Acuerdo de París y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde Chile ha debido revisar su Contribución Nacionalmente Determinada o NDC, por sus siglas en inglés. Es por esto que el (CR)2 apoyó al MMA en el diseño, evaluación y justificación, mediante la implementación de un enfoque metodológico, de una meta de reducción cuantificada de carbono negro (BC, por sus siglas en inglés), integrable y consistente con la meta de reducción de gases de efecto invernadero (GEI).

    De acuerdo con la cápsula climática “¿Por qué debemos preocuparnos del carbono negro u hollín?”, elaborada por el (CR)2, “el carbono negro proviene de la combustión incompleta de combustibles que tienen carbono en su estructura química, como el carbón, el petróleo, el gas y la leña (entre otras biomasas). Junto al carbono negro se emiten otros agentes con impacto sobre la calidad del aire y el clima, tales como carbono orgánico y precursores de aerosoles sulfato y nitrato, todos los cuales tienen un efecto de enfriamiento sobre el clima”.

    Jenny Mager, encargada de Mitigación e Inventarios de la Oficina de Cambio Climático del MMA, señala que estos informes se vinculan a la necesidad de generar unas NDC para Chile aún más ambiciosas, esto porque “potenciar el compromiso de Chile al Acuerdo de París, incluyendo un compromiso de carbono negro, no solo significa y demuestra el interés en la incorporación de la ciencia en la toma de decisiones, también releva la importancia que tiene la vinculación de las políticas locales con las políticas internacionales”.

    “A través de la incorporación de una meta de carbono negro en nuestra NDC, se pueden potenciar los instrumentos de gestión atmosférica existentes, dado los beneficios globales que existen por la mitigación del carbono negro, del mismo modo la política de cambio climático se ve beneficiada al considerar los co-beneficios que tiene la reducción de este contaminante en la mejora de calidad del aire y de los efectos en la salud”, agrega Jenny Mager.

    Para Laura Gallardo, directora del proyecto, investigadora principal de la Línea de Ciudades Resilentes del (CR)2 y académica del Departamento de Geofísica FCFM de la Universidad de Chile, hay una deuda pendiente en abrir la discusión e iniciar la acción climática en los espacios urbanos de Chile, “un territorio cuya integralidad multisectorial ha sido soslayada hasta ahora”.

    “En particular, la inclusión de una meta cuantitativa al 2030 de reducción de carbono negro nos permite bajar nuestra huella climática y abordar mejor uno de los problemas más apremiantes de Chile: la pobreza energética y la inequidad ambiental” explica Laura Gallardo.

    “También está el desafío de contar con inventarios nacionales de alta resolución para calidad de aire, incluyendo carbono negro y precursores de ozono que satisfagan las condiciones de transparencia, corrección, completitud y comparabilidad, y por último, una mejor coordinación entre los instrumentos de gestión de calidad de aire y de gestión climática” concluye la directora del proyecto.

    Elaboración del informe

    El inventario de carbono negro fue elaborado en base a los escenarios de mitigación de gases de efecto invernadero utilizados para actualizar la NDC de Chile, los que van desde el año 2016 al 2050.

    “La estimación de emisiones se realizó con un enfoque top-down y bottom-up, dependiendo del sector energético estimado, para tres escenarios de mitigación: (1) Políticas Actuales: Escenario base con políticas de mitigación que se encuentran en implementación o que serán implementadas; (2) Carbono Neutralidad: Escenario de mitigación con un paquete de medidas a nivel nacional que llevaría a Chile a la carbono neutralidad; (3) Carbono Neutralidad +: Escenario ambicioso con medidas de mitigación en los sectores más importantes en las emisiones de carbono negro”, comenta Kevin Basoa, investigador del Proyecto del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) y alumno del Magíster de Meteorología y Climatología de la Universidad de Chile.

    “La definición de la profundidad de análisis de cada sector energético se decidió tomando en cuenta documentos de política pública nacional e internacional en conjunto al Ministerio del Medio Ambiente. Las estimaciones realizadas evidenciaron la relevancia de las emisiones de carbono negro de los sectores residencial, maquinaria fuera de ruta e industria”, agrega Kevin Basoa.

    Además del documento final, también está disponible un resumen para tomadores de decisión, resaltando los aspectos metodológicos y los resultados más importantes del estudio. Este resumen se complementa con un informe extendido y anexos que detallan la información y relevan la interacción entre el grupo ejecutor y el mandante.

    Revisa el resumen para tomadores de decisión y el informe extendido haciendo clic aquí.