Destacada participación de investigadores CR2-UACh en Ameridendro 2016 (Facforen UACh)

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Un equipo de académicos, investigadores y postdoctorantes de la UACh se hizo presente en esta reunión científica, destacándose con la presentación de estudios innovadores en esta disciplina.

Por Loreto Rojas, periodista Facforen UACh (Leer nota original aquí)

La Tercera Conferencia Americana de Dendrocronología, Ameridendro 2016, se realizó en Mendoza, Argentina entre el 28 de marzo y el 1 de abril de 2016, reuniendo a expertos desde Canadá hasta Chile.

La conferencia fue organizada por el laboratorio de Dendrocronología del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), con el cual el Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la UACh tiene una larga historia de colaboración que se remonta al año 1993 y que ha continuado y se ha ampliado en el tiempo por distintas generaciones.

Participación UACh

El profesor del Instituto de Conservación, Biodiversidad y Territorio de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales, UACh, e investigador principal del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, Dr. Antonio Lara, expuso en una sesión plenaria la presentación “Desarrollo de cronologías de ancho de anillos milenarias de alerce y fortalecimiento de su señal climática”.

El prof. Lara presentó una cronología de anchos de anillos de 5.685 años. “Es una cronología que incluye varios sitios que se encuentran en torno al volcán Hornopirén y volcán Apagado y también en Lenca. Se realizó una cronología compuesta, que integra muchos registros de distintos lugares para extraerles una señal climática común”, explicó.

Este trabajo no solo estudió árboles vivos. En el caso de los ejemplares vivos se incluyeron árboles de hasta 1.700 años, tocones de árboles cortados el año 1976, que tienen edades de hasta 4.089 años, y finalmente árboles enterrados por erupciones antiguas que abarcan el período entre los años 250 y 3.673 A.C.

Para realizar esta cronología el académico explicó que se utilizaron 337 árboles de los cuales se midieron 302.205 anillos. Las series de anillos medidas en cada árbol tenían un promedio de 897 años con valores máximos que fluctuaban entre 1.541 y 2.248 años para diferentes sitios.

La segunda parte de este estudio se dedicó a mejorar la señal climática de una forma que resultó novedosa e interesante para los asistentes a esta conferencia. “A través de cronologías de isótopos de carbono pudimos establecer una corrección de la señal climática, que permitió mejorar la correlación existente entre los anchos de los anillos y la temperatura, removiendo el efecto del aumento del CO2 y de la radiación en el crecimiento de los árboles”, afirmó.

Actualmente el Profesor Lara junto a la Dra. Rocío Urrutia de la U. Austral de Chile y el Dr. Ricardo Villalba, de IANIGLA están trabajando en el desarrollo de una reconstrucción de temperatura de más de 5 mil años.

En la modalidad poster, el académico del Instituto de Conservación, Biodiversidad y Territorio de la misma Facultad e investigador asociado del (CR)2, Dr. Duncan Christie presentó “Periodicities in Subantarctic forests: Could Nothofagus pumilio growth reveal past insect outbreaks?”.

En esta misma modalidad, el Ingeniero en Conservación de Recursos Naturales de la UACh, Moisés Rojas, presentó “Anomalías de anillos de Austrocedrus chilensis de Los Andes Mediterráneos de Chile” y “Reconstrucción de incendios basado en cicatrices de incendio y patrones anómalos de crecimiento de Austrocedrus chilensis en la cuenca del río Cachapoal, Chile”, éste último autoría de Marcela Reyes.

“Las anomalías en los anillos de crecimiento de los árboles han sido poco estudiadas en el sur de Sudamérica, sin embargo proporcionan información intra-estacional valiosa para el estudio de eventos ambientales. Las tres anomalías descritas en los anillos de crecimiento de las poblaciones más septentrionales y longevas de ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis) (32º – 35º S) fueron anillos ausentes, bandas intra-anuales y anillos por congelamiento”, indico Moisés Rojas.

El profesional afirmó que los porcentajes de presencia de estas anomalías en cada cronología comparados con otros estudios indican que A. chilensis es propicio para el estudio de anillos ausentes particularmente en su población más septentrional.

Respecto al segundo trabajo, se analizaron dendrocronológicamente las cicatrices de incendio y su relación con patrones de supresión y liberación del crecimiento de Austrocedrus chilensis en la cuenca del río Cachapoal, Chile central. Se realizó una reconstrucción temporal y espacial de los eventos de fuego ocurridos en el sitio de estudio a partir de 14 rodelas con cicatrices de incendio.

Con los datos obtenidos, se puede determinar el año y el área abarcada por cada evento de fuego, así como su incidencia histórica sobre el crecimiento y la repoblamiento de A. chilensis.

Mención honrosa

La charla de la investigadora postdoctoral del Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la Universidad Austral e investigadora postdoctoral adscrita al (CR)2, Dra. Rocío Urrutia “Increased water use efficiency but contrasting tree‐growth patterns in Fitzroya cupressoides forests of southern Chile during recent decades”, recibió una de las dos menciones honrosas otorgadas en la conferencia debido a la calidad de la presentación, interés del tema y claridad al presentar.

La investigadora expuso sobre los cambios registrados en el crecimiento de los alerces en la Cordillera de los Andes (Parque Nacional Alerce Andino) y Cordillera de la Costa (Parque Nacional Alerce Costero) en las últimas décadas. “Básicamente encontramos que los alerces de los Andes han estado aumentando su crecimiento en ancho de anillos desde principios de 1900, mientras que los alerces de la Costa están cada vez creciendo menos, especialmente desde el año 1970”, afirmó.

Agregó que al estudiar los isotopos de carbono en sus anillos “encontramos que en ambos sitios los árboles están siendo más eficientes en el uso del agua en décadas recientes, pero pensamos que las causas son distintas. En el caso de los Andes es muy probable que el aumento del CO2 y de la radiación en las últimas décadas estén influenciando este aspecto y produciendo un aumento en la tasa fotosintética y el crecimiento”. Explicó que esto sucede en Los Andes porque el sitio es particularmente húmedo (más de 6000 mm de precipitación al año) y los árboles se encuentran restringidos en la cantidad de luz que reciben. “En el caso de la Costa, lo más probable es que debido a las condiciones más secas y calurosas de las últimas décadas los árboles estén cerrando los estomas, lo cual hace que aumente su eficiencia en el uso del agua, pero el mayor estrés hídrico (sitio con influencia más Mediterránea y suelos delgados con poca capacidad de retención de agua) no permite que los árboles puedan crecer más, sino que por el contrario carezcan del agua necesaria para formar los anillos”.

Finalmente, cabe mencionar la participación del Dr. Jonathan Barichivich, investigador Postdoctoral del Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la Universidad Austral de Chile e investigador postdoctoral del (CR)2, quien expuso “Coupling tree-ring growth and wood isotopic composition with ecosystem dynamics in the global land Surface model ORCHIDEE”.