El meteorito que mató a los dinosaurios también provocó un calentamiento global (El Mercurio)

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    Tras el impacto del asteroide, la temperatura habría subido 5°C. Se estima que al planeta le tomó cien mil años recuperar la temperatura que tenía previo al cataclismo.

    Por Lorena Guzmán

    Hace 65 millones de años, un asteroide, de entre 10 y 15 kilómetros, impactó la Tierra, causando uno de los mayores cataclismos de la historia. El golpe no solo dejó un cráter de 200 kilómetros en lo que hoy es Chicxulub, México, sino que extinguió a todos los dinosaurios que no volaban. Por mucho tiempo se ha planteado la hipótesis de que el impacto dejó una densa nube de polvo alrededor del planeta, provocando un invierno eterno, pero ahora hay pistas que dicen lo contrario. La Tierra habría entrado en un período de calentamiento global que duró cien mil años.

    Al impactar el meteorito con la corteza terrestre se habría liberado una enorme cantidad de dióxido de carbono, lo que -sumado a las emisiones de extensos incendios y otras fuentes- habría generado un efecto invernadero, de acuerdo con un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores, encabezado por científicos de la U. de Missouri en Estados Unidos.

    El aumento de la temperatura habría sido de 5°C, algo catastrófico y de consecuencias inconmensurables si se considera que desde la Revolución Industrial el alza de temperatura no ha alcanzado a un grado, lo que hace suponer que si se superaran los dos, las consecuencias serían devastadoras para gran parte del planeta en el futuro cercano.

    Con la ayuda de peces

    En El Kef, al noreste de Túnez, se pueden hallar sedimentos anteriores y posteriores al impacto. Entre esos rastros, el equipo de científicos encontró dientes, huesos y aletas de 75 peces que vivieron antes, durante y después del evento. En los fósiles midieron la proporción de oxígeno, lo que evidencia la temperatura relativa que había cuando cada pez estaba vivo. De esa manera, no solo determinaron que la temperatura había aumentado 5°C, sino también que el calentamiento global generado duró por lo menos 100 mil años.

    Si bien el aumento de temperatura medido fue en el agua, es altamente probable que la atmósfera haya tenido un cambio similar, asegura el estudio, que publica hoy la revista Science.

    “Aunque este calentamiento global, producido en forma abrupta, podría dejar enseñanzas para el cambio climático que está viviendo actualmente el planeta, hay que tener cautela con la comparación”, opina Maisa Rojas, climatóloga del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2. “Mientras que hace 65 millones de años se produjo por un hecho fortuito -por el impacto de un meteorito-, el actual es a causa de la acción del hombre”, explica.

    Pero lo que sí es extrapolable, según la investigadora, son las consecuencias de la duración del período de calentamiento. “Es importante entender cuánto es capaz de recuperarse todo el sistema después de cien mil años”, dice. Si hoy dejáramos de emitir gases de efecto invernadero totalmente, el calentamiento global seguiría por la inercia. “Tomaría unos mil años volver a los niveles preindustriales de concentraciones de gases”, agrega.

    Otro factor importante para la recuperación es la biodiversidad, explica la científica. Tras el impacto, solo un tercio de la vida que había en ese momento en el planeta logró subsistir.

    El cómo lo hizo, sigue siendo un enigma. Un estudio publicado en Current Biology presenta nuevas luces en este tema sobre los ancestros de las aves actuales. Debido a los incendios globales, que arrasaron con la vegetación, todas las especies que dependían de los árboles perecieron, mientras que quienes vivían en el suelo lograron sobrevivir. Cómo esos supervivientes habrían soportado el calentamiento global, es una pregunta abierta.

    “Hay que recordar que los ciclos terrestres están extremadamente mediados por la biodiversidad”, dice Maisa Rojas. Es un equilibrio muy delicado que permite la recuperación y mantención de las condiciones para la proliferación de la vida en el planeta.

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