Instituciones públicas discutieron los problemas y desafíos de la pobreza energética en Chile (Noticias U. Chile)

138

Más de 60 investigadores especializados en diversas áreas y provenientes de distintas universidades conforman la Red de Pobreza Energética, que con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la Casa de Bello, busca aportar con la construcción de políticas públicas para enfrentar el tema, desde el acceso energético, la calidad de las construcciones y la salud de los habitantes en el país.

Contribuir con el diseño de políticas públicas que permitan alcanzar un acceso universal y equitativo a servicios energéticos modernos, confiables, sustentables y asequibles para toda la población nacional, es uno de los principales objetivos de la Red de Pobreza Energética, que el viernes 1 de septiembre realizó un tercer taller interdisciplinar para consolidar el trabajo de los 65 académicos e investigadores que la componen.

En la actividad, organizada por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la U. de Chile, participaron autoridades del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y representantes de los ministerios de Energía, Desarrollo Social, y Vivienda y Urbanismo. Además, los participantes expusieron los avances de la Red, metodologías de trabajo, acercamientos conceptuales sobre el tema, indicadores nacionales de energía y proyectos futuros, que a fines de 2017 permitirán construir un informe con estrategias e instrumentos de evaluación.

De acuerdo a la coordinadora de la Red y Académica de la Facultad de Ciencias Sociales, Anahí Urquiza, “hemos revisado diversos instrumentos de medición a nivel nacional, logrando un panorama general sobre el tema. Por ejemplo, más del 99 por ciento de la población chilena accede a la energía, pero existe un porcentaje importante de ciudadanos que pasan frío, destacando a los grupos socioeconómicos más bajos y dejando en evidencia que el país no es capaz de llegar al confort térmico. Esto se debe a la falta de aislación en las construcciones y recursos mal utilizados para calentar y que suelen ser contaminantes. A ello se suma que el Estado no cuenta con herramientas específicas para monitorear y caracterizar la pobreza energética en el país, por lo que esta instancia es una oportunidad para darle la visibilidad necesaria e iniciar un trabajo entre sectores para mejorar los estándares de calidad y exigencia”.

Durante estos meses de trabajo, la Red llevó a cabo talleres internos para conectar a los investigadores; creó un centro de documentación online que compartirá estudios de diversas áreas; inició un sitio web de información a la comunidad; y analizó fuentes secundarias de las encuestas de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) de la Red Nacional de Monitoreo (RENAM) y del Ministerio de Energía, entre otras acciones, que generarán una aproximación conceptual y multidimensional sobre el tema.

Asimismo, entre los objetivos propuestos para los tres primeros años de existencia, destaca la construcción de un marco conceptual sobre pobreza energética; la propuesta de técnicas e instrumentos con mirada interdisciplinaria; el desarrollo de espacios abiertos para acceder a conocimiento académico; la consolidación de vínculos nacionales e internacionales; y posicionar el tema como factor relevante para la disminución de la desigualdad en el país.

Pobreza energética: un problema multidimensional y de grandes desafíos para Chile

La pobreza energética se relaciona con la dificultad para satisfacer necesidades de energía consideradas básicas y fundamentales, a partir de condiciones económicas, sociales, culturales y territoriales. Cuando un hogar la presenta, puede provocar problemas de salud, agudizar las condiciones de vulnerabilidad y múltiples dificultades para adaptarse a los cambios climáticos, además de utilizar métodos inadecuados de calefacción que degradan el ambiente doméstico y comunitario.

Para la Coordinadora de la Unidad de Redes Transdisciplinarias VID, Inta Rivas, “el desafío se enfoca en seguir desarrollando investigación con pertinencia social, generando un impacto que mejore las políticas públicas de Chile. Por otra parte, es muy importante darle sostenibilidad a la red, porque es difícil financiar estudios en áreas nuevas como se trata de la pobreza energética. Este es un tema de gran valor estratégico, donde los investigadores abrieron esta plataforma de colaboración y adquirieron el compromiso de abordar desafíos globales con gran valor social. Así que el tercer encuentro también es una oportunidad para sumar a otras instituciones, consolidar el trabajo realizado y profundizar la discusión que se generará en el seminario internacional sobre el tema, planificado para fines de noviembre”.

En cuanto a las líneas temáticas que abordan los académicos, investigadores y profesionales de diversas áreas, destacan: Energía, políticas públicas y modelos de desarrollo; Bienestar, cultura y eficiencia energética; Justicia ambiental, contaminación atmosférica y población vulnerable; Energía renovable y gestión local; y Cambio climático, riesgos socio-naturales y resiliencia.

El Coordinador Nacional del Proyecto de Pobreza Energética en el PNUD, Leonardo Pimentel, destacó que “hasta ahora hemos complementado las actividades de todas las instituciones asociadas, donde hemos trabajado fuertemente en levantar datos desde los proyectos instalados en regiones. La idea es generar información suficiente y representativa de la realidad nacional, donde existe un gran desafío, ya que es un tema que se debe discutir entre ministerios y otras instituciones. La energía considera muchas dimensiones, como acceso, sustentabilidad, calidad, salud y medio ambiente, siendo necesario conceptualizar desde un mismo diálogo”.

En tanto, el profesional de la Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable del MINVU, Rodrigo Narváez, señaló que “impulsaremos el proyecto Red Nacional de Monitoreo, que instalará gratuitamente monitores de variables ambientales en las viviendas, particularmente en los niveles de temperatura, humedad, contaminantes y ruidos. Con esto generaremos una base de datos real y abierta a todo público, donde la información se entregará en distintos niveles. A los usuarios comunes les llegarán reportes mensuales y notificaciones instantáneas sobre las condiciones de sus casas, mientras que académicos e investigadores podrán obtener mediciones horarias para usar en herramientas de simulación y predicción matemática”.

Por su parte, el profesional de la División de Prospectiva y Política Energética del Ministerio de Energía, Juan Antonio Campos, presentó un proyecto de definición y medición de la pobreza energética en Chile, en base a la percepción de los ciudadanos. “Este es un problema que engloba diversas disciplinas y donde el principal desafío es la coordinación. Existe información disponible pero debemos aunar capacidades para generar instrumentos que permitan medir y monitorear, pues no basta con una definición, sino que debemos implementar acciones concretas para enfrentar esta realidad en sus diversos contextos sociales, económicos y territoriales”, comentó.

Finalmente, el analista del Ministerio de Desarrollo Social, Rodrigo Ibarra, indicó que “estamos explorando un tema muy importante para el desarrollo de las personas y los hogares del país. Existen iniciativas, como la Agenda 2050, que evidencian los esfuerzos de diversas instituciones estatales por visibilizar este problema en el centro de la discusión y como una oportunidad que aporta para el bienestar. Por ello, debemos trabajar por reconocer la importancia de la energía en la medida de pobreza multidimensional que se está instalando, además de considerar las ventajas que otorga el progreso tecnológico en el abaratamiento de recursos”.

La Red de Pobreza Energética cuenta con el apoyo institucional de la Universidad de Chile, a través de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID). También es respaldada por tres centros de investigación FONDAP: Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, Centro de Investigación en Energía Solar (SERC Chile) y Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA).

Leer en Noticias U. de Chile.

Compartir