Investigador del (CR)2 se incorpora como académico en la Universidad de Aysén

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Carlos Zamorano, quien ha sido contratado por la nueva universidad del Consejo de Rectores, asumió desde marzo el cargo de académico en el área de Ciencias Naturales.

Por Michelle Ferrer

Ya se dio el inicio al primer año de clases de la Universidad de Aysén y esto no sólo ha significado el ingreso de los nuevos estudiantes, sino que también ha implicado la contratación de profesores universitarios e investigadores para conformar el primer cuerpo de académicos de la nueva casa de estudios de la región.

Carlos Zamorano, ex investigador posdoctoral de la línea de Servicios Ecosistémicos y actual investigador adjunto del (CR)2, fue parte de los 10 académicos seleccionados a través del concurso público realizado entre los meses de septiembre y diciembre.

Si  bien a inicios de marzo de formalizó su incorporación a la Universidad de Aysén, durante enero tuvo que participar del proceso de inducción, donde junto al resto de los y las nuevos/as académicos/as trabajaron en aspectos tales como los desafíos de la docencia universitaria, los lineamientos requeridos para el desarrollo de su labor en la universidad, además de avanzar en la planificación de la docencia de pregrado para el primer semestre de 2017.

Qué ha significado su paso por el (CR)2, hasta los nuevos desafíos que vislumbra en su ingreso a la nueva universidad del Consejo de Rectores, es sobre lo que conversamos con Carlos Zamorano en la siguiente entrevista.

¿A qué área o departamento de la Universidad de Aysén te has incorporado?

R. He asumido un cargo académico en el área de Ciencias Naturales (por el momento estamos organizados por área del conocimiento), y además me han pedido que asuma como coordinador de dicha área.

¿Qué ha significado para ti el incorporarte a la Universidad de Aysén?

R.Esta gran oportunidad le da sentido a todo el trabajo y formación que he desarrollado a lo largo de mi carrera profesional y científica, a la transversalidad de mi experiencia como ingeniero forestal, en el trabajo con comunidades rurales, y en mi trabajo como investigador en diferentes aspectos de la ecología. Estar acá implica tener la oportunidad tan especial y única de ser parte del nacimiento de una universidad, pública y además regional. Más aún en una región que implica tantos desafíos pero también oportunidades como la Patagonia. Significa la oportunidad de aportar desde Aysén a mejorar nuestro conocimiento sobre los territorios desde una perspectiva integral y multiescala, considerando también las necesidades y demandas de las comunidades locales. Significa tener la oportunidad de aportar en la formación de nuevos profesionales que deberán saber enfrentar los cambiantes escenarios, desafíos y necesidades de los territorios desde su complejidad.

¿Cuáles son los desafíos que te has propuesto para esta nueva etapa académica?

R. Primero que todo que la Universidad de Aysén se consolide como un referente regional, nacional e internacional en la generación, construcción y transferencia de conocimiento para un real y concreto aporte al bienestar de la sociedad. En específico, desarrollar líneas de investigación innovadoras que nos permitan revertir y/o mitigar procesos de degradación de ecosistemas desde un enfoque holístico, así como también a orientar prácticas productivas que integren tanto los objetivos económicos como las características de los territorios para su sustentabilidad. En paralelo, trabajar decididamente en difundir la importancia de las Ciencias Forestales en el desarrollo de un país como el nuestro, que en gran parte se caracteriza por un perfil netamente forestal. Más aún al considerar que en general existe un notable desconocimiento sobre el mundo que hay detrás de las ciencias forestales, limitando muchas veces su imagen a la industria forestal, la cual representa sólo uno de los aspectos de esta tan hermosa y necesaria profesión. Desde los suelos hasta la restauración, desde la agroforestería hasta la silvicultura, desde la botánica y taxonomía vegetal hasta el desarrollo rural, desde sensores remotos hasta la ecología forestal. Son áreas del conocimiento profesional y científico en las cuales el Ingeniero Forestal de la Universidad de Aysén tendrá, y está adquiriendo, una sólida formación, la que le permitirá aportar no sólo al desarrollo de la Región de Aysén, sino que también al futuro del país.

¿En qué aspectos consideras que te ha aportado el (CR)2 para asumir este nuevo desafío?

R. Mi experiencia en el Centro me ha permitido conocer y ser parte de investigaciones de alto nivel científico, me ha dado la oportunidad de analizar e investigar problemáticas y desafíos actuales de alcance global. Tuve el espacio para desarrollar en profundidad mis estudios, aprendiendo directamente de los científicos más destacados del país en diferentes áreas. Tuve también la oportunidad de participar de intensos debates que me ayudaron a replantear perspectivas de trabajo, a desarrollar preguntas y respuestas innovadoras. Ser parte del Centro me ha ayudado, sin duda alguna, a crecer como persona y como científico, y a seguir creyendo en lo que hago, en que la ciencia tiene un espacio para el diseño e implementación de políticas públicas para la construcción de un mejor país