La comida occidental tampoco es saludable para el planeta

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    lacomidacc(El Mercurio, 13 de Noviembre)

    Desde hace tiempo se ha instalado el concepto de que comer sano es un factor clave para prevenir enfermedades. Pero ahora un estudio publicado en la revista Nature asegura que bajar el consumo de carnes rojas, aceites, azúcares y harinas refinadas no solo cuidaría la salud de las personas, sino también la del planeta.

    «En particular, si el mundo adoptara las variaciones de tres dietas comunes -la mediterránea, la pescetariana o donde solo se come pescados y la vegetariana- no solamente la salud mejoraría, sino también las emisiones de gases invernadero disminuirían en una cantidad equivalente a las actuales emisiones contaminantes de autos, camiones, trenes y barcos. Además, este cambio podría prevenir la destrucción de bosques y sabanas equivalentes a la mitad de la superficie de Estados Unidos», asegura David Tilman, ecólogo de la Universidad de Minnesota (EE.UU.) y líder del estudio.

    El trabajo consideró las tendencias de consumo de 100 países entre 1961 y 2009, y descubrió que mientras más aumenta el ingreso per cápita, más se comen carnes y calorías de baja calidad.

    Así, los 15 países más ricos comen 750% más carnes que los 24 más pobres. Por eso, agrega, es una tendencia que hay que tratar de cambiar especialmente si se considera que esta llevaría a que en 2050 la agricultura emita 80% más gases invernadero.

    Si bien ya se conocían datos al respecto, explica Maisa Rojas, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia CR2, esta nueva aproximación es muy interesante porque mezcla cuatro aspectos de la vida moderna: las emisiones de gases efecto invernadero, la agricultura, la salud y el crecimiento de la población mundial.

    «El desarrollo económico y el aumento de la población ya implican cierto nivel de estrés en el medio ambiente, por lo que el tipo de comida y cómo producimos puede hacer una diferencia importante», opina.

    «La agricultura contamina por varias razones, pero la más directa es el uso de nitrógeno como fertilizante. Y los estudios hechos en la agricultura orgánica, que no lo usa, muestran una gran disminución».

    http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2014-11-13&NewsID=272132&dtB=17-11-2014%200:00:00&BodyID=1&PaginaId=11