La «megasequía» es un adelanto de lo que será el futuro de Chile (Noticias Conecta Resiliencia)

200

Con un déficit de precipitaciones que supera el 78% en algunas zonas de Chile central, el invierno de 2019 ha sido uno de los más secos en 70 años. Según los expertos, esto debería mejorar en los próximos años, pero esta condición de aridez será la nueva normalidad en algunas décadas.

«Estamos ante la sequía más grande de la historia de Chile», afirmaba en una entrevista con Cooperativa el Ministro de Agricultura el 5 de octubre pasado. Seis regiones y más de 100 comunas rurales están bajo emergencia agrícola por la sequía luego de uno de los inviernos más secos de los últimos 70 años.

Durante el invierno de 2019, solo cayeron 59,2 mm de agua en Santiago, mientras que lo considerado como normal son 198. Es decir, el déficit hídrico del último invierno alcanzó el 70%. En Valparaíso, el déficit fue de 72,5%; en Curicó, 78,8%; y en Concepción, 27,6%.

Aunque los inviernos de 1968 y 1998 fueron aun más secos (con déficit de hasta 90 y 89% en algunas áreas), el de 2019 viene precedido por una «megasequía» iniciada en 2010 y que ha afectado desde la Región de Coquimbo a la de la Araucanía. Esta ha sido la década más cálida de los últimos 100 años y el déficit de precipitaciones ha sido cercano al 30%, de acuerdo con los reportes del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)².

No obstante, según René Garreaud, investigador del (CR)² entrevistado por El Desconcierto, «esta condición hiperárida que está ocurriendo ahora, porque pasamos de semiárido a hiperárido, es muy difícil que se mantenga el próximo año y el subsiguiente». Es decir, es muy probable que los años siguientes sean más lluviosos.

En la misma entrevista, no obstante, Garreaud afirma que la aridez de esta década «va a ser la normalidad en 30, 40 o 50 años más». Eso significa que aún hay tiempo para adaptarse a lo que vendrá y oportunidades para mitigar los efectos del cambio climático, pero debemos resignarnos a que la zona central de Chile será notoriamente más seca de lo que fue a mediados del siglo XX.

Leer en Noticias Conecta Resiliencia.