Línea Agua y Extremos se reúnen para desarrollar trabajo en conjunto

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En la reunión participaron la mayoría de los investigadoras/es de la línea, buscando proyectar de forma grupal el trabajo individual que han realizado durante el año.

Por Michael Lieberherr Pacheco

El pasado 15 de noviembre se desarrolló en las dependencias del (CR)2 la primera reunión anual de la Línea Aguas y Extremos. El objetivo principal de esta línea es estimar los posibles cambios en la frecuencia, intensidad y duración de los eventos meteorológicos extremos durante el siglo XXI.

En la actividad, los diferentes investigadoras e investigadores presentaron los temas que están desarrollando de forma independiente, para luego proyectar un trabajo grupal informado y cohesionado.

«Está reunión es un trabajo participativo, en el primer bloque nos contamos en detalle que es lo que está haciendo cada uno, porque somos de distintas universidades y ciudades», comentó sobre la metodología de la reunión la Co-investigadora Principal de la Línea Aguas y Extremos, Paulina Aldunce.

En Chile los eventos extremos recientes incluyen principalmente a la Megasequía en la zona central y sur (2010-2016), junto a las grandes inundaciones y deslizamientos de tierra ocurridos en el centro-norte de Chile (2015 y 2017), entre otros fenómenos que están siendo estudiados.

«Esta es la primera reunión que tenemos como línea en el año, logramos informamos de lo que están haciendo nuestros pares. Si bien trabajamos durante todo el año, esta reunión nos dio la posibilidad de exponer nuestras investigaciones. Ahora esperamos aprovechar otras instancias de reunión del Centro para seguir proyectando el trabajo de nuestra línea», opinó el investigador principal de la línea, René Garreaud.

El trabajo de la Línea Agua y Extremos actualmente se basa en estudiar este tipo de eventos y apoyar a las comunidades para pasar de un estado vulnerabilidad a generar resiliencia. Sobre todo en un contexto donde los aumentos de la población y la expansión del uso del territorio aumentan la exposición a eventos meteorológicos extremos.