María Estrella Alcamán: «Los programas de investigación CIMAR son fundamentales para monitorear los cambios en el sur de nuestro país»

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La investigadora postdoctoral (CR)2-UdeC, María Estrella Alcamán, representó al Centro en el buque Cabo de Hornos. Este viaje se enmarca dentro del programa CIMAR y busca monitorear desde el punto de vista oceanográfico los cambios que están ocurriendo al sur de Chile.

Por Michael Lieberherr Pacheco

El pasado 23 de octubre, científicos de cinco instituciones académicas y del (CR)2 se embarcaron en el Crucero de Investigación Científica Marina en Áreas Remotas denominado, CIMAR 23 Fiordos.

A bordo del buque AGS-61 «Cabo de Hornos», la investigadora (CR)2 María Estrella Alcamán, trabajó como jefa de grupo, participando en la coordinación diaria con los demás grupos de investigación, es decir, geólogos, biólogos y la Armada.

El viaje del Crucero duró un mes y recorrió el área comprendida entre el Canal Baker y el Estrecho Nelson, incluyendo Caleta Tortel y Puerto Edén, estableciendo 50 estaciones de mediciones, donde los ocho proyectos seleccionados desarrollaron estudios sobre geología y biología marina, además de la cuantificación de materia orgánica particulada.

«Los programas de investigación CIMAR son fundamentales para continuar monitoreando desde el punto de vista oceanográficos y ahora nosotros desde el punto de vista biológico/microbiano, los cambios que están ocurriendo al sur de nuestro país», comentó la investigadora (CR)2 respecto a los programas CIMAR.

En el buque, María Estrella Alcamán fue la única representante del Centro, aunque en tierra también trabajan en el proyecto Laura Farías, investigadora principal de la línea Zonas Costeras y Beatriz Diez, investigadora adjunta de la misma línea.

Además de trabajar en el programa CIMAR, la investigadora postdoctoral de la línea Zona Costera se encuentra investigando los factores climáticos y ambientales que afectan la diversidad y la actividad de las comunidades microbianas nitrificantes en el ecosistema costero antártico.

«Las comunidades microbianas nitrificantes tienen un rol fundamental en la oxidación de amonio a nitrato, nutrientes principales del ciclo del nitrógeno. Cualquier alteración en este proceso puede gatillar desbalances en los ciclos biogeoquímicos, y alterar de manera significativa a la producción primaria del sistema», explicó María Estrella Alcamán sobre la importancia de su estudio.

Sobre la conexión de sus investigaciones con los objetivos del Centro, destaca que «se vincula con la línea de Zonas Costeras, y podría tener un rol fundamental desde el punto de vista interdisciplinario, ya que gracias a los modelos meteorológicos y de predicción climática que posee el centro, permitirá una mejor comprensión de cómo se está viendo afectada la península antártica y el continente como tal, sumando una visión complementaria importante para mi investigación».

La importancia de estas investigaciones en el continente austral radica en que los efectos del cambio climático sobre la península Antártica han sido más rápidos de lo que muchos sistemas naturales pueden resistir y adaptarse. Los cambios en la comunidad microbiana, que es la que interviene el ciclaje de nutrientes, gases de efecto invernadero y en la producción biológica, son procesos claves que son estudiados para comprender el funcionamiento del océano y del planeta.