Análisis: Seguimos con sed | (CR)2

2355

Análisis de René D. Garreaud (18 Agosto 2014) Subdirector del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 y Académico del Departamento de Geofísica, Universidad de Chile.  

Cuando ya ha transcurrido más de la mitad del invierno y comienzan a soplar vientos primaverales, es posible evaluar y proyectar la condición pluviométrica en Chile central para el resto del año. El mapa en la Figura 1 muestra las anomalías de precipitación acumulada hasta el 14 de Agosto en estaciones de la DGA y DMC. En cada estación, se muestra la diferencia entre el valor acumulado actual y el promedio climatológico (1970-2000) divida por este último.

f1sequia-1

Figura 1. El mapa de la izquierda muestra, para estaciones seleccionadas, la anomalía pluviométrica al 14 de agosto de 2014. En cada estación se muestra la diferencia relativa entre el valor acumulado actual y el promedio climatológico (1970-2000) con respecto a este último. Fuente de datos: DMC y DGA. El diagrama de dispersión de la derecha muestra, para cada año, la precipitación acumulada hasta mediados de Agosto y la precipitación acumulada anual en la estación Quinta Normal en Santiago. Los promedios climatológicos se indican con las líneas segmentadas de color celeste. La línea segmentada color naranja indica la precipitación acumulada actual (14 de agosto de 2014).

Entre las regiones de Coquimbo y el Maule, el déficit pluviométrico supera el 15% en la mayoría de las estaciones, alcanzando más de un 40% en buena parte de las regiones de Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins. La Serena aparece como una excepción debido a un leve superávit pluviométrico (+6%) producto de un episodio muy lluvioso a comienzos del invierno, pero que fue menos importante en el interior de la región. Desde la región del BioBio al norte de Los Lagos, la condición pluviométrica es muy similar a un año promedio, con anomalías modestas en el rango ±5%. Notablemente, la zona más austral (Aysén y Magallanes) también presenta un déficit pluviométrico superior al 20%. Como en la zona central de nuestro país las lluvias se concentran entre Junio y Agosto, es altamente probable que el déficit pluviométrico al término de este año sea similar a los valores actuales. Lo anterior se ilustra mediante el diagrama de dispersión en la Figura 1 que muestra, para cada año, la precipitación acumulada hasta mediados de Agosto (P8) y la precipitación acumulada anual (P12) en la estación Quinta Normal en Santiago. Los promedios climatológicos se indican con las líneas segmentadas. Todos los años deficitarios en Agosto (P8 < 240 mm) terminaron siendo deficitarios a nivel anual (P12<310 mm), con la excepción del año 1999.

Considerando la precipitación acumulada hasta mediados de Agosto de este año (140 mm) la historia (relativamente corta) sugiere una acumulación anual inferior a 200 mm, que representa un déficit cercano al 30% para el 2014. De esta forma, el déficit hídrico aun se mantiene firme en gran parte de Chile central, y probablemente extenderá en un año más la mega-sequía que se inició el año 2010. (Figura 2).figura2_seguimos con sed

Figura 2.Condiciones pluviométricas en el norte Chico, zona central, y centro-sur. Las líneas grises corresponden a la series de tiempo de la precipitación (divida por el promedio climatológico) en las estaciones pluviométricas de cada zona. La línea negra muestra una estación representativa de cada zona. La línea roja horizontal corresponde a un déficit de precipitación del 30% y las barras café en la parte inferior de cada gráfico indican mega sequía (3 o más años con déficit superior al 30%). Los valores para el año 2014 (círculos azules) corresponden a la anomalía de precipitación al 14 de agosto de 2014.

¿Qué pasó entonces con las proyecciones de un año muy lluvioso asociado al desarrollo de un nuevo Niño monstruoso? En primer lugar, el calentamiento del Pacífico ecuatorial comenzó de manera muy marcada a principios de este año pero luego se ha debilitado sin alcanzar –ni por lejos- la intensidad de un Niño fuerte como el de 1987 o 1997 (este último, El Niño del siglo). En segundo lugar, y como lo notamos en otoño (Garreaud 2014) el calentamiento del Pacífico se ha mantenido confinado a la banda tropical mientras que anomalías frías han persistido sobre el Pacifico suroriental, posiblemente reforzando el anticiclón subtropical y contribuyendo al déficit pluviométrico en Chile central (Bozkurt & Garreaud 2014). Por último, y como también hemos enfatizado previamente, el estado del sistema océano-atmósfera en el Pacífico ecuatorial (por ejemplo, la alternancia de eventos de El Niño, La Niña y condiciones neutras) es un factor importante pero, no el único que determinan el régimen pluviométrico en Chile central (Montecinos et al. 2011). Otros factores, incluyendo el forzante antropogénico, deben ser re-examinados para una mejor comprensión y eventual predicción de las anomalías pluviométricas en nuestro país.

Referencias Bozkurt, D. and R. Garreaud 2014: Identifying role of subtropical southeast Pacific SST anomalies on precipitation dynamics in Central Chile. Abstract submitted to AGU Fall Meeting 2014. Garreaud, R., 2014: El Niño 1997 y 2014: Parecidos, Pero No Iguales. Columna de opinión en sitio web CR2. http://www.cr2.cl/?p=3459. Montecinos, A., M. Kurgansky, et al. 2011: Non-ENSO interannual rainfall variability in central Chile during austral winter. Theoretical and Applied Climatology, 106, 557-568.