Shenzhen: la “ciudad modelo” en electromovilidad e innovación (Electromov.cl)

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La urbe del sudeste de China, clave en la innovación digital y vehículos eléctricos, hoy apunta a una experiencia digital integrada.

Ubicada en la región china de Cantón, Shenzhen se alza como un centro de innovación tecnológica a nivel mundial. En sus orígenes iniciada como una ciudad pesquera, la urbe colindante a Hong Kong hoy es la sede central de la empresa de tecnología móvil Huawei y la automotriz BYD. En ocho años pasó de estar en la fase de pruebas de buses eléctricos a tener la mayor flota mundial con electromovilidad en el transporte público con un total de 16.000 vehículos eléctricos.

Con 12,53 millones de habitantes, Shenzhen ha recibido múltiples visitas provenientes de Chile en los últimos años. Desde autoridades del gobierno hasta gerentes de empresas de diversas industrias, el objetivo de los encuentros es importar tecnologías al país sudamericano, entre las que se encuentra la nueva red de buses eléctricos para el transporte público.

Integración de inteligencia digital al transporte

Un aspecto en el que lleva la delantera Shenzhen corresponde a la experiencia digital, motivo por el que hoy la denominan el centro urbano como el Silicon Valley del hardware. El desarrollo del 5G es un elemento clave de Shenzhen. Ándres Águila, gerente de Ventas de Minería y Energía de Huawei en Chile conversó con ElectroMov desde China para explicar algunas de las experiencias que existen y otras que se estudian en Shenzhen.

“El 5G va a ser una red que está diseñada para el internet de las cosas. En los temas de movilidad, incluyendo autos, buses y camiones, en general las pruebas se están haciendo hoy con la electromovilidad autónoma, que es que el auto pueda a través de softwares, llegar a un destino, sin necesidad que una persona lo esté moviendo”, explica Águila.

El representante de Huawei en Chile, explica que los buses serán el primer tipo de vehículo que deberá ser optimizado una vez que las pruebas sean exitosas para transformarse en autónomos.

“Sensorización” de la ciudad

Algo que Águila pudo apreciar bastante en Shenzhen es la integración con la inteligencia digital. A través de aplicaciones de todas las empresas, se está pasando de ser empresas de redes de comunicaciones a pasar a una fase superior, asociada a la inteligencia de los datos.

“Hoy para China, el tema de la infraestructura es un tema resuelto. Todos los que  están apuntando a crecer están más asociados con desarrollar el valor con la información. En la casa matriz de Huawei vimos que se están creando sistemas de ciudad inteligente, donde el gobierno puede tener cierta visión si la población se encuentra segura, se encuentra  feliz o si está viviendo de buena manera”, expuso Águila.

El representante de Huawei que estará en gira por China hasta el 24 de enero, menciona que lo anterior es posible a través del abastecimiento de grandes volúmenes de datos. Esto tiene que ver con cómo la gente se mueve, cantidad de horas que trabajan o la calidad de los alimentos que consumen. La lógica de Shenzhen es sensorizar la ciudad a nivel de empresas y de consumo de hogares con tal de hacer un análisis macro social.

Varias de la selecciones y transacciones de compra de productos se realizan actualmente en Shenzhen a través de aplicaciones. Eso también queda registrado a nivel de datos.

Innovación flexible a gran escala

Mauricio Osses es profesor especialista en emisiones vehiculares y su control de la Universidad Técnica Federico Santa María. El académico ha visitado Shenzhen por trabajo en dos ocasiones, la última vez en 2017.

“Tiene una diferencia con otras ciudades chinas que son más bien conocidas porque su desarrollo se basa en mucha contaminación, electricidad en base a carbón y productos que son más bien sucios, junto con mucha explotación al trabajador. En Shenzhen el concepto es completamente distinto”, aseguró Osses a ElectroMov, quién destacó la abundancia de paneles solares en el alumbrado público.

El experto de la USM destacó además el alto nivel de automatización en los procesos de fabricación de baterías, la presencia de monorrieles para trasladar trabajadores dentro de las fábricas y la existencia de trenes 100% eléctricos  que conectan Shenzhen con otras ciudades chinas.

A nivel de producción industrial, Osses destacó la capacidad de Shenzhen para producir vehículos en muy poco tiempo adaptados a la necesidad de los clientes. El diseño de chasis, forma y color parece no ser obstáculo para los trabajadores chinos. Desde su fábrica de BYD se han generado tanto buses eléctricos de dos pisos especiales para las calles de Londres, así como los que transitan hoy en la ciudad de Santiago en los recorridos 516 y 519 de Metbus que enfrentan las pendientes previas a la Cordillera de Los Andes.

En menos de 10 años

La Country Manager de BYD en Chile Tamara Berríos también frecuenta la ciudad cantonesa desde hace cinco años. Justamente representa a la marca china que formó parte del acuerdo público-privado que integró a los primeros 100 buses del transporte público capitalino.

“El paso que dio Santiago y Chile en electromovilidad es el inicio de un cambio tecnológico que nos puede llevar a ser una ciudad como Shenzhen en  transporte público.”, dijo Berríos a ElectroMov. La Country Manager destaca que en tan sólo ocho años la urbe logró abarcar  un transporte público 100% eléctrico. Las primeras pruebas del bus K9 de BYD comenzaron en el año 2010. Berríos estima cinco años como un período ideal y que en 10 años es totalmente posible llegar al mismo nivel que Shenzhen en la capital chilena.

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