Temas transversales

Investigador a cargo

Mauro González

Los incendios forestales han aumentado en todo el mundo durante las últimas décadas, en parte debido a las sequías prolongadas, que se espera continúen aumentando por el cambio climático.

Otro de los principales forzantes es la variabilidad de las condiciones meteorológicas y climáticas. La variabilidad climática surge principalmente de los cambios en la circulación atmosférica en conexión con modos planetarios como El Niño y la Oscilación Antártica.

El estudio de los forzantes de los incendios es clave para comprender las relaciones e interacciones entre los diferentes procesos naturales y sociales. Los factores sociales incluyen la ignición por causas humanas, la regulación y la capacidad de enfrentar los incendios, el cambio de uso de suelo y la configuración del paisaje que determina la inflamabilidad, y la carga de combustible y la continuidad. El fuego tiene un impacto importante en la estructura y funcionamiento del paisaje y del ecosistema, en los ciclos hidrológicos y biogeoquímicos, y en la generación de emisiones.

El aumento en la ocurrencia de incendios en el centro y sur de Chile queda demostrado por las 600 mil hectáreas quemadas durante el verano de 2016 y 2017. Estos incendios afectaron nueve veces el área anual promedio afectada durante el período 1985-2015. El estudio de este evento puede tomarse como un modelo de investigación donde los forzantes claves se llevan a sus extremos (es decir, sequía prolongada, temperaturas extremadamente altas, paisaje dominado por plantaciones, carga de combustible y continuidad).

Comprender el fuego también es relevante para informar e interactuar con los tomadores de decisiones de los sectores público y privado responsables de la prevención y extinción de incendios, y de orientar la gestión forestal para promover paisajes menos homogéneos, más resistentes y resilientes.

Investigador a cargo

Nicolás Huneeus

Varias ciudades en Chile experimentan una calidad del aire deteriorada en términos de material particulado PM10 y/o PM2,5. Alrededor del 60% de la población nacional está expuesta a una concentración promedio anual de PM2,5 mayor a la permitida por la regulación ambiental chilena.

En la región centro sur, la contaminación atmosférica se debe en gran parte a la quema de leña durante el invierno. Los estudios han relacionado el material particulado, específicamente el PM2,5, a problemas respiratorios y cerebrovasculares, y se estima que más de 4 mil muertes prematuras al año en Chile serían atribuibles a la contaminación del aire.

El (CR)2 trabajará para estimar los efectos de la contaminación urbana en la salud, los ecosistemas, la productividad agrícola y la criósfera andina. Además, nuestros investigadores explorarán cómo este impacto evolucionará bajo diferentes trayectorias de emisiones y diferentes condiciones de gobernanza.

La contaminación del aire y el cambio climático están inextricablemente vinculados y, por lo tanto, deben abordarse de manera coordinada. En respuesta a ello, nuestra investigación no solo abordará los vínculos físicos entre calidad del aire y cambio climático en Chile, sino que también buscará evaluar las estructuras y procesos de gobernanza para abordar conjuntamente ambos fenómenos y explorar medidas para aumentar la resiliencia.

Conocer cómo la contaminación atmosférica evolucionará en escenarios futuros es un insumo fundamental para el desarrollo de políticas que busquen reducir sus impactos en la sociedad. Consideramos que integrar el conocimiento interdisciplinario generado por el (CR)2 con la participación de la comunidad mejorará la resiliencia de nuestras ciudades frente al cambio climático y los efectos negativos de la urbanización.