Unos pocos cambios de hábitos ayudan a mitigar el calentamiento global (El Mercurio)

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Reemplazar el auto por la bicicleta, reducir los viajes en avión, alimentarse con vegetales y reducir la basura que cada uno genera son acciones que provocan un impacto importante en la reducción de los gases de efecto invernadero.

Por Andrea Manuschevich

En la casa de la diseñadora industrial Camila Silva (29) no existe el champú. Tanto ella como su marido Francisco y su hija Pascuala (6) se lavan el pelo con agua, vinagre y limón. Tampoco compran pasta de dientes, sino que la fabrican ellos mismos con aceite de coco, bicarbonato y esencia de menta. Misma receta que utilizan para elaborar el desodorante, solo que reemplazan la menta por almidón de maíz.

“Hace dos años, con mi familia nos dimos cuenta de que reciclar no era suficiente. Por mucho que lo hiciéramos, generábamos mucha basura, por lo que necesitábamos encontrar la manera de reducirla lo más posible. De esta forma, evitamos consumir productos que vengan empaquetados y si eso no se puede, reutilizamos los envases”, cuenta Camila.

Suena el timbre. “Vienen a buscar los desechos orgánicos”, explica. Se trata del emprendimiento Namuntu, quienes una vez por semana retiran de su casa dos baldes donde ella junta los residuos orgánicos, los que luego ellos transforman en abono para plantas a través de la lombricultura.

“Yo siempre he sido consciente con el medio ambiente. Pero desde que fui mamá, eso se agudizó y empecé a preocuparme aún más del estado en que les voy a dejar el planeta a mis hijos”. Camila comparte todos sus datos para lograr “basura cero” en su blog Nomedalomismo.com.

Evitar el uso del auto, reducir los viajes en avión y llevar una dieta basada en vegetales son tres acciones que a nivel personal tienen mayor impacto en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, que son los que contribuyen al cambio climático. Lo confirma un reciente estudio de la Universidad de Lund (Suecia) y la Universidad de Columbia Británica (Canadá). Y agrega una cuarta, mucho más drástica, difícil y polémica: optar por tener pocos hijos.

“Lo primero es darse cuenta de que las acciones individuales sí tienen consecuencias y que impactan en la mitigación del cambio climático”, afirma Maisa Rojas, paleoclimatóloga del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2.

Además de los mencionados en el estudio, como movilizarse caminando o en bicicleta, otra forma de reducir la huella de carbono personal tiene que ver con el consumo de ciertos productos. “Por lo general, el arroz viene en envases de plástico. Pero puedo elegir el que viene en una bolsa de papel. Como consumidor puedo presionar para que haya más envases de este tipo”, dice Rojas, e invita a seguir esa misma lógica con la mayoría de los productos.

Estar informado

Informarse sobre el tema es para Claudio Soto-Azat, director del Centro de Investigación para la Sustentabilidad de la U. Andrés Bello, una de las principales acciones que pueden tomar los individuos. Según la “Encuesta sobre actitudes hacia el medio ambiente”, que él y su equipo aplicaron en Santiago, Valparaíso y Concepción, el 50% de los participantes reconoció saber qué es el cambio climático y 34% dice estar “algo preocupado” por el tema.

“El solo hecho de estar informado y saber cuál es el impacto que el cambio climático tiene para Chile y la importancia de proteger los recursos naturales hace que uno adquiera un comportamiento amigable con el medio ambiente”, explica.

“En nuestro país, la mayor consecuencia del cambio climático se ve en la disminución de las precipitaciones en la zona centro sur, lo que provoca sequía y genera condiciones favorables para que se produzcan más incendios forestales”, recalca Rojas. “Hay que cuidar el agua, hay que darse duchas cortas y plantar especies en el jardín que requieran de poco riego”, afirma.

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