Por Rosa Martínez
Un humedal que recupera su capacidad de almacenar agua, una ribera rehabilitada o vegetación urbana que vuelve a proporcionar sombra pueden reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático. Así lo indica el “Estado de la Financiación para la Naturaleza 2026”, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que destaca que las soluciones basadas en la naturaleza (SBN) contribuyen a enfrentar la pérdida de biodiversidad y la degradación de la tierra.
Puede leer la nota completa en El Mercurio del 10 de septiembre de 2026