Robert Vautard, climatólogo: “No podremos revertir el calentamiento y volver al estado normal del siglo XX, pero podemos detenerlo”

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Por María Fernanda Quiroz

  • El investigador francés participó de la reunión en Chile que convocó a los Grupos de Trabajo I y II del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) para la realización de un Atlas conjunto.

«Soy meteorólogo de profesión y siempre me han interesado las matemáticas, pero me inclino más por las cuestiones más complejas relacionadas con el medio ambiente», dice Robert Vautard, climatólogo y director de investigación del Centre national de la recherche scientifique.

El especialista, actual co-chair del Grupo de Trabajo I del IPCC, se desempeñó en el campo de la contaminación atmosférica y se interesó por el clima tras la gran ola de calor que sufrió Europa en el 2003. En ese momento le “impactó profundamente el caos que el cambio climático está provocando en nuestras vidas”, declaró.

En el contexto de la reunión de los Grupos de Trabajo I y II del IPCC para el desarrollo de un Atlas en conjunto, el académico llegó a Santiago, donde pudimos hablar con él y conocer su apreciación sobre el cambio climático y las consecuencias que este conlleva.

¿Qué procesos físicos son recurrentes en el sur global en relación con el cambio climático?

El Sur Global está expuesto al cambio climático de la misma manera que el Norte Global, aunque con algunas diferencias. El Sur Global es, en general, más vulnerable al cambio climático que el Norte Global, debido a que su capacidad de respuesta puede ser menor.

Los principales desafíos para los países del Sur Global son las olas de calor y diversos problemas relacionados con el calor, como la sequía. La sequía suele ir acompañada de altas temperaturas.

Cuando la economía de un país depende en gran medida de la agricultura, la escasez de agua y el calor representan un desafío enorme, mucho mayor que cuando la economía depende, por ejemplo, de los servicios. Así, tanto la agricultura como las infraestructuras están amenazadas.

Básicamente, uno de los principales problemas es la escasez de agua en muchas regiones. En otras regiones, pueden surgir otros problemas, como grandes inundaciones. Cuando las viviendas y las infraestructuras no están protegidas de estas inundaciones, que están aumentando en muchos países debido al cambio climático, las personas lo pierden todo. Si pierden su casa, se quedan sin nada. Así pues, nos enfrentamos a este tipo de problemas en ambos extremos.

También tenemos muchos otros problemas relacionados con el cambio climático global, como el aumento del nivel del mar en pequeñas islas y algunas zonas costeras que están cada vez más en riesgo, además del deshielo de los glaciares. Varios países del Sur Global dependen del agua de los glaciares, como los del Himalaya o los Andes. Los glaciares están desapareciendo y garantizar la disponibilidad de agua en el futuro representa un verdadero desafío.

¿Cuáles son los riesgos inminentes del cambio climático para nuestra región?

Para Sudamérica y Chile el principal problema es el calor. No se habla tanto de la mortalidad, pero es enorme cuando hay una ola de calor, y en Chile hay olas de calor que pueden manifestarse de diferentes formas en el norte y en el sur. Claro que Chile tiene muchos climas y zonas climáticas diferentes, pero el calor está presente en todas partes. Pone en riesgo varios ecosistemas y también la salud de los ciudadanos.

Luego está el agua. El agua es, diría yo, una de las principales preocupaciones debido al deshielo de lo que llamamos las torres de agua, que se encuentran en las montañas. Y pude presenciar cómo se están reduciendo los glaciares con solo ir a las montañas detrás de Santiago. Es realmente dramático.

Así que, agua, calor y sequía son problemas fundamentales.

¿Qué medidas debemos tomar inmediatamente para evitar el aumento constante de la temperatura?

La primera es limitar el calentamiento. No podremos revertir el calentamiento y volver al estado normal del siglo XX, pero podemos detenerlo. En principio es muy simple: detener o reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente las provenientes de la quema de combustibles fósiles. Puede que no sea fácil en la práctica, pero requiere coordinación y mucha voluntad política. Así que, esa es la primera medida. Ayudará a estabilizar la temperatura. No a revertirla, sino a estabilizarla y detener el aumento del problema.

La segunda es la adaptación. La adaptación es muy desafiante, porque ¿a qué nos adaptamos? Vemos que hoy tenemos algunos riesgos relacionados con el clima, pero no es al riesgo de hoy al que debemos adaptarnos. Debemos adaptarnos a los riesgos de lo que ocurrirá dentro de veinte años, dentro de cincuenta años. Por lo tanto, se necesitan predicciones muy precisas de lo que sucederá en el futuro, de qué tipo de riesgo enfrentaremos. Si no reducimos drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero tendremos que adaptarnos a riesgos mayores. Todo está interrelacionado.

En tercer lugar, es importante que todas estas medidas se implementen con equidad para la población. Es una transición, y una transición siempre genera, a veces, ganadores y perdedores. Por lo tanto, debemos asegurarnos de que esta transición sea equitativa para todos. Estos son los desafíos actuales.