María Fernanda García, especialista en calidad del aire: “La ciencia tiene que estar en contacto permanente con las instituciones públicas”

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  • La investigadora de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina visitó Chile para discutir sobre la contaminación atmosférica y la necesidad de mejores políticas públicas en esta materia

En el marco del curso “Capacitación sobre Monitoreo y Análisis de la Calidad del Aire”, realizado entre el 26 y el 29 de mayo de 2026, se desarrolló un panel de discusión que contó con distintos invitados nacionales e internacionales.

En esta actividad participó María Fernanda García Ferreyra, desarrolladora de aplicaciones espaciales e investigadora en calidad del aire de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina.

La especialista y magíster en Aplicaciones espaciales de alerta y respuesta temprana a emergencias se dedica al monitoreo a través de aplicaciones satelitales y modelos, con los que evalúa la contaminación atmosférica del país trasandino. Al mismo tiempo, es docente de la Universidad de Córdoba y directora de la Maestría en Aplicaciones de Información Espacial del Instituto Gulich.

En esta entrevista, García Ferreyra abordó la relevancia de disminuir los niveles de contaminación en las ciudades, además de los desafíos que esto implica.

Según su experiencia ¿qué tan preparados estamos en Sudamérica para enfrentar el desafío de la calidad del aire?

Creo que todavía no nos hemos apropiado del tema como una problemática. Creo que tenemos otras necesidades y urgencias anteriores, pero necesitamos comprender que este es un tema que debe que ser prioritario, sobre todo en algunas ciudades donde el problema es más evidente.

¿Considera de relevancia contar con un sistema integrado a nivel sudamericano?

Sí. En la región compartimos muchas características ambientales en el sentido de que el aire viaja y transporta la contaminación. Por ejemplo, el humo de los incendios puede transportarse cientos y miles de kilómetros, entonces, lo impactos tienen que ver no con límites políticos, sino con dimensiones regionales o continentales. Por tanto, necesitamos algo que sea más integrador.

¿Y cómo puede trabajar la ciencia en conjunto con las autoridades para la creación de políticas públicas en esta materia?

La ciencia tiene que estar en contacto permanente con las instituciones públicas que se dedican a las regulaciones y que están en contacto con los problemas del día a día de la sociedad. Con este diálogo permanente, la ciencia puede sumar herramientas para trabajar estas temáticas con las instituciones.

¿Cuáles es o son los mayores desafíos en relación con la contaminación urbana?

Cada ciudad o cada región tiene sus propias fuentes de emisión, que, en algunos lugares, puede estar más relacionado con el tránsito, en otros, por la producción industrial, y en otros lugares por la producción agropecuaria. Entonces hay que prestar atención a lo local y ver cómo cada una de estas instancias puede mejorar tecnológicamente para contar con menos emisiones que impacten el aire.

¿De qué manera se puede incidir en la sociedad para el mejoramiento de la calidad del aire?

Quienes hacemos ciencia integramos la sociedad. Entonces, una de las cosas más importantes es la comunicación de lo que hacemos, con palabras que todos podamos comprender, que se pueda conversar sobre los avances científicos tecnológicos desde todos los niveles educativos, para todos los sectores sociales y comprendiendo que quienes nos dedicamos a esto también somos hermanos, padres, vecinos y, por lo tanto, también conocemos la sociedad en la que vivimos.