Nueva línea de investigación CR2 propone abordar los eventos extremos en Chile

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    Por Catalina Veas

    • El CR2 abrió una nueva línea investigativa que plantea “dar un paso adicional”, según la perspectiva del investigador Mauricio Zambrano, ya que complementa los trabajos previos sobre megasequía, incendios, seguridad hídrica y gobernanza, elaborando una mirada integrativa de los eventos extremos, no solo desde su componente físico y ambiental, sino también desde sus impactos, vulnerabilidades y la capacidad de respuesta de la sociedad.
    • El encuentro Eventos extremos en Chile: desafíos para un país resiliente, organizado por el CR2, reunió a la academia, la sociedad civil y autoridades de la política nacional para profundizar en la ocurrencia de estos fenómenos extremos.
    • La jornada finalizó con un taller participativo donde los actores de los distintos sectores presentes intercambiaron experiencias, desafíos y oportunidades.

    El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) señala que los eventos extremos incluyen precipitaciones intensas, inundaciones pluviales, temperaturas extremas, crecidas de ríos, tormentas y eventos compuestos, como, por ejemplo, las sequías y olas de calor que propician incendios de gran envergadura

    Chile no es ajeno a estos eventos y, en este contexto, este 13 de agosto se llevó a cabo el encuentro: “Eventos extremos en Chile: desafíos para un país resiliente”, jornada que tuvo por objetivo dar a conocer la nueva línea de investigación del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), la que se enfocará en estos fenómenos.

    “Esta línea es muy importante para el CR2, porque si bien hemos trabajado en estos temas, nunca hemos dedicado nuestros esfuerzos de manera particular y dirigida a mirar los eventos extremos desde las distintas perspectivas disciplinarias que conviven en el Centro. Así que pensamos que viene muy bien respecto de los desafíos que tenemos en el futuro”, comentó Roberto Rondanelli, director del CR2 y académico del Departamento de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

    Susana Mondschein, decana de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, comentó que “los eventos extremos son un desafío que nos impone la crisis climática y no pueden responderse desde una sola disciplina. El CR2 lo ha entendido y le ha dado valor a la ciencia interdisciplinaria. Comprender fenómenos tan complejos como la variabilidad climática y los eventos meteorológicos extremos  necesitan de una perspectiva que haga converger a especialistas de las distintas áreas del conocimiento”.

    En representación del Ministerio del Medio Ambiente asistió Hernán López, jefe de la división de cambio climático, quien agradeció la instancia y resaltó que “es sumamente relevante que nos podamos encontrar desde distintos actores, sociedad civil, la academia, incluso el sector privado también, y el sector público por supuesto, para poder conversar desafíos relacionados con temas de adaptación y vulnerabilidad al cambio climático que tanto ha afectado a Chile en el último tiempo”.

    Asimismo dijo que “me parece un tremendo evento, de gran calidad. Los expositores presentaron temas y datos sumamente relevantes que sirven para la toma de decisión y el diseño de política pública en Chile respecto a los eventos extremos».

    Por su parte, Ana María Ugarte, académica de la Universidad Diego Portales, y Mauricio Zambrano-Bigiarini, académico de la Universidad de La Frontera, se refirieron a esta nueva línea de investigación, la que se abordará de manera interdisciplinaria entre los distintos grupos de trabajo del Centro.

    Después de la plenaria denominada Construyendo la nueva agenda de investigación del CR2 sobre eventos extremos, la académica UDP sostuvo  que “estamos experimentando un contexto de cambio climático donde los eventos extremos ya no suceden solo por su cuenta, sino que se van concatenando o van sucediendo simultáneamente. Entonces, no podemos hablar de un evento extremo, sino que de eventos compuestos, lo que aumenta el riesgo y también sus impactos”. 

    Agregó además que “para poder mirar esa complejidad, necesitamos abordarlo desde una perspectiva interdisciplinaria que implique no solo analizar, por ejemplo, la amenaza, que podría ser el ámbito de experticia de las ciencias física, ambiental, oceanográficas o de la tierra, sino que también necesitamos mirar los elementos de vulnerabilidad que, podríamos pensar, está más ligado a las ciencias sociales, ciencias humanas y políticas. También elementos de la economía, por supuesto, de la distribución de usos de suelo, de la gestión, planificación territorial, donde también entra la gobernanza, la biodiversidad y los ecosistemas. Entonces, poder dialogar implica analizar desde estos distintos puntos de vista los distintos elementos que componen el riesgo y desde allí llegar a una respuesta”.

    El investigador Mauricio Zambrano, que también expuso en dicha plenaria, expresó que esta nueva línea de investigación del CR2 «es importante porque los eventos extremos están dejando de ser situaciones excepcionales para transformarse en un componente cada vez más relevante del riesgo climático. El cambio climático ya está modificando la frecuencia, intensidad y, en algunos casos, la simultaneidad de fenómenos como olas de calor, sequías, precipitaciones intensas e incendios, con impactos que se propagan hacia los ecosistemas, la infraestructura, la economía y las comunidades”.

    Además, afirmó que “para el CR2, abrir esta línea significa dar un paso adicional respecto de trabajos previos sobre megasequía, incendios, seguridad hídrica y gobernanza: estudiar los eventos extremos de manera integrada, no solo desde su componente física. Esa mirada interdisciplinaria es precisamente una de las fortalezas del Centro y está en el corazón de los Temas Integrativos. El objetivo final es generar conocimiento que permita pasar de reaccionar frente a las emergencias a anticiparlas mejor, reducir sus impactos y apoyar decisiones públicas más robustas en prevención, adaptación y construcción de resiliencia a escala local”.

    Cabe señalar que esta investigación culminará en el noveno Informe a las Naciones del CR2, documento de divulgación científica dirigido, principalmente, a los tomadores de decisiones, y que entrega recomendaciones para la política pública.

    El fenómeno de El Niño

    Actualmente, Chile está siendo testigo del desarrollo de un fuerte fenómeno de El Niño, el que ha ocasionado precipitaciones en gran parte del país. Al respecto, el académico del Departamento de Geofísica e investigador del CR2, René Garreaud, señaló que “estamos recién comenzando, y tenemos una historia del Niño grande. Sabemos cuánto llovió el año 87, el 97, el 24, etcétera. El desafío que tenemos ahora es justamente integrar eso con la información social, porque está como esta idea de que siempre estamos peor. En el pasado tenían impacto en algunos sectores que eran mucho mayores que los de ahora, y en otros no; es diferenciado también el impacto que tenía en el agro, etcétera. Así que va a ser muy interesante, mirando hacia el pasado, pero también hacia el futuro, de cómo estos eventos que han ocurrido de manera aperiódica, pero, cada cierto tiempo, van afectando más o menos a un país como Chile o a otras comunidades. Tenemos que salir de esa percepción de que cada vez estamos peor, en algunas cosas a lo mejor estamos peor, pero otras cosas estamos mejor, y esa es la única clave para prepararnos mejor hacia el futuro”.

    La intensidad actual de El Niño ya está por encima de lo que se había alcanzado a principios de agosto en los eventos históricos del 1997, el 2016 y el 2023, según ha explicado el académico a la prensa nacional, donde recalcó, además, que el punto máximo de este evento se espera para noviembre de este año.

    A su vez, resulta de gran relevancia mantener la atención sobre este fenómeno a nivel nacional, ya que sus efectos serán variados.

    En esta línea destaca uno de los últimos análisis publicados por el académico, donde provee una descripción preliminar del evento con información hasta el martes 21 de julio, texto disponible en la web del Centro. 

    Un Chile resiliente

    La subdirectora del CR2, Eugenia Gayo, brindó la charla “Chile ante los eventos extremos: de la vulnerabilidad a la resiliencia”, donde destacó la importancia de conocer los territorios, ya que no todos se afectan de la misma manera. Respecto a las conclusiones preliminares de investigaciones en esta línea sostiene que: “en realidad siempre vemos que ciertos sectores de las ciudades, o sectores socioeconómicos, son los más vulnerables y están más expuestos. En ese sentido, nosotros estamos tratando de ver los distintos tipos de eventos y las combinaciones de ellos,  y cómo se podrían reducir los impactos”. 

    Resaltó también la importancia de la resiliencia, ya que permite “considerar la memoria que guardan tanto los territorios como también su forma, sus materiales, sus estructuras y sus configuraciones espaciales que también inciden en esto”. Además, agregó respecto al trabajo que realiza el CR2, que: “esta ciencia puede hacer cambiar el rumbo en torno a la vulnerabilidad y la exposición, y llevarnos a generar territorio y comunidad a distintas escalas más resilientes frente al cambio climático, porque el cambio climático ya es algo que está ocurriendo”.

    La segunda parte y final del evento fue un taller participativo que buscó promover el diálogo e intercambio de experiencias, desafíos y oportunidades entre los actores de distintos sectores, instancia que estuvo a cargo del investigador CR2 y académico de la Universidad Técnica Federico Santa María, Mauricio Osses, quien aseguró que “la conversación se dio super fluida, la gente estaba muy llana a participar. Y, bueno, ahora queda todo el trabajo de analizar lo que se recogió en esta jornada y tratar de sacar productos, respuestas, soluciones que el mundo externo, la visión externa nos entrega a la academia en este tema de cambio climático que afecta a todos”.

    El evento fue organizado por el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia y el Fondecyt 1241477 de la Universidad Técnica Federico Santa María.