Comunidad de Quintero conoce detalles de la campaña de medición de gases contaminantes realizada en la bahía por el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2

589

A través de diversos instrumentos instalados en el Departamento de Medio Ambiente de la Municipalidad de Quintero, se busca aportar a una mejor caracterización de la calidad del aire y de las condiciones meteorológicas que influyen en la ocurrencia de episodios de alerta ambiental en la comuna.

Por Nicole Tondreau Lira

Con la participación de vecinos y vecinas, organizaciones de la sociedad civil, autoridades comunales y ministeriales, directivos de escuelas y liceos, estudiantes, y representantes de las empresas de la zona, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 compartió los resultados preliminares del proyecto «Estudio de contaminantes atmosféricos, determinantes e impactos en la bahía de Quintero-Puchuncaví», iniciativa apoyada por la Municipalidad de Quintero y la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

Durante tres jornadas, la comunidad pudo conocer los alcances de esta campaña, que considera la medición de compuestos orgánicos volátiles no normados en la actualidad como el benceno y el tolueno, cuya exposición resulta potencialmente peligrosa para la salud. Las mediciones también incluyen parámetros meteorológicos como dirección y velocidad del viento, temperatura, entre otros, que pueden dar luces sobre el origen de las masas de aire contaminadas.

De igual forma, el proyecto tiene un fuerte componente interdisciplinario, por lo que un equipo de del (CR)2 compuesto por Claudia Alonso, geógrafa, y María Ignacia Silva y Ninoska Araya, antropólogas, desarrolló una dinámica de trabajo con los participantes de las jornadas para conocer aspectos de percepción, como la identificación de espacios y rutas seguras en la comuna durante episodios de contaminación, y el reconocimiento de síntomas corporales y emocionales ante la ocurrencia de tales episodios.

Mauricio Carrasco, alcalde de Quintero, destacó la relevancia del estudio “como una herramienta que entrega insumos relevantes para reducir la incertidumbre diaria que viven los habitantes de nuestra comuna sobre la calidad de aire”. En este sentido, Lizet Lobos, jefa del departamento de Medio Ambiente municipal, comentó que “esta colaboración con el (CR)2 permite que la ciencia trabaje en el territorio y pueda caracterizar la calidad del aire de la bahía de Quintero generando mayor evidencia científica sobre los compuestos emitidos por el polo industrial”.

Por su parte, Lorena Cofré, Seremi de Salud de la región Valparaíso, reparó en el “impacto de compuestos orgánicos tóxicos como el benceno y sus derivados que afectan la salud de las personas no solo en forma de cáncer, sino también en problemas como mareos y otros que colapsan los sistemas de atención de salud”.

Hernán Ramírez, Seremi del Medio Ambiente, puso a disposición la información generada desde su ministerio “para potenciar el trabajo realizado por el (CR)2 y la municipalidad, y ayudar a todos los vecinos, especialmente niños, apoderados y a la comunidad educativa”.

Para René Cuello, representante de la sociedad civil en el Consejo para la Recuperación Ambiental y Social (CRAS) de Quintero-Puchuncaví, la colaboración entre distintos actores de la zona es fundamental. “No sacamos nada con seguir mostrando evidencia desde la ciencia y la comunidad si, por ejemplo, las empresas no se comprometen a mejorar la calidad del aire. Por eso se valora que estemos todos participando en esta instancia”, destacó el consejero del CRAS.

Registros de episodios estivales de contaminación

Uno de los aspectos que busca abordar el proyecto es generar recomendaciones para la toma de decisiones en el contexto del cambio climático y la crisis climática. “La gobernanza de la calidad del aire es muy fragmentada, con escasa participación ciudadana y una capacidad de monitoreo limitada a los parámetros normados. Por eso queremos aportar a conocer cuáles son los niveles de compuestos que no se miden actualmente en la bahía de Quintero-Puchuncaví y facilitar el acceso a esos resultados”, indicó Pilar Moraga, subdirectora del (CR)2.

Rodrigo Seguel, investigador líder del proyecto, presentó resultados preliminares de la primera etapa de la campaña realizada en enero, con énfasis en los episodios ocurridos en los días 11 de enero y 18 – 19 de enero. Durante estas fechas se registraron episodios de mala calidad del aire donde la comunidad advirtió de malos olores y molestias corporales como mareos y dolores de cabeza.

“Para el primer episodio de enero encontramos altos niveles de benceno, tolueno y xilenos (compuestos orgánicos volátiles o COVs), mientras que en el segundo se registraron bajos niveles de estos compuestos, pero altos niveles de sus subproductos, como cresol y fenol. Creemos que esto ocurre porque el aire contaminado con benceno, tolueno y xileno circula hacia el mar donde ocurre un proceso de oxidación y luego regresa a la bahía convertido en otras formas químicas como cresol y fenol”, explicó Seguel.

Por otra parte, el investigador se refirió al anteproyecto de norma primaria de calidad ambiental para el benceno, que se encuentra en discusión. “La norma propone que el nivel de benceno para decretar alerta ambiental sea 9,4 ppbv (partes por billón), pero nuestra recomendación es que ese nivel sea menor, y que las 9,4 ppbv se consideren como mínimo para una etapa más crítica que es la preemergencia ambiental”, enfatizó Seguel.

Además, los resultados preliminares han permitido adelantar ciertas recomendaciones para la actualización de la red de monitoreo de calidad del aire. “Los resultados nos han permitido sugerir cuáles COVs priorizar, dónde y cómo medirlos. Por ejemplo, en la parte sur de la bahía, las estaciones de monitoreo Centro Quintero y Loncura han sido efectivas para detectar los episodios de COVs de enero. Por lo tanto, es necesario reforzarlas con instrumental que mida al menos benceno, tolueno, etilbenceno y xilenos, en periodos cortos de tiempo y también complementarlas con instrumentos meteorológicos que entreguen información por sobre el nivel superficial”.

La campaña de mediciones se extenderá hasta noviembre, donde se podrán obtener resultados del periodo de invierno y primavera. Un próximo encuentro con la comunidad se realizará para compartir estos resultados y poder compararlos con los de las mediciones estivales.

Mayor información del proyecto en https://www.cr2.cl/quintero