Entre guerras y pandemia, cambio climático no da tregua: informe de IPCC advierte «consecuencias graves por inacción» (El Mostrador)

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El reporte del Grupo de Trabajo II es la segunda entrega del Sexto Reporte de Evaluación del IPCC (AR6), que será completado este año. “Este reporte reconoce la interdependencia de clima, biodiversidad y humanidad, e integra más fuertemente las ciencias naturales, sociales y económicas que evaluaciones anteriores del IPCC”, afirmó Hoesung Lee, presidente del organismo. “Enfatiza la urgencia de acciones inmediatas y más ambiciosas para enfrentar los riesgos climáticos. Medidas a medias ya no son una opción”. El mundo enfrenta varios riesgos climáticos inevitables durante las próximas dos décadas con un calentamiento global de 1,5 °C. Exceder este umbral, aunque sea temporalmente, causará graves impactos adicionales, algunos de los cuales serán irreversibles. Aumentarán los riesgos para las sociedades, incluyendo la infraestructura y asentamientos costeros de baja altitud. Mayores olas de calor, sequías e inundaciones como las registradas en estos días en Australia (Queensland) ya exceden el umbral de tolerancia de plantas y animales, y causan mortalidad masiva en especies como árboles y corales. Estos extremos climáticos ocurren de forma simultánea y causan impactos escalonados que son cada vez más difíciles de manejar.

En Australia, como ya ocurrió en el Reino Unido, después de la sequía, llegaron las lluvias torrenciales y las inundaciones. Varias ciudades australianas han quedado inundadas debido a las lluvias torrenciales caídas en el este del país. Este es solo uno de los ejemplos que día a día se observan en distintas partes del mundo.

El cambio climático, inducido por los seres humanos, está causando peligrosas y amplias alteraciones en la naturaleza y afectando las vidas de miles de millones de personas en todo el mundo, a pesar de los esfuerzos para reducir los riesgos, según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático publicado este lunes, integrado también por científicos chilenos.

El informe además advierte que las personas y ecosistemas menos capaces de enfrentarlo también son los más afectados.

“Este informe es una advertencia urgente sobre las consecuencias de la inacción”, señaló Hoesung Lee, presidente del IPCC. “Muestra que el cambio climático a una amenaza grave y creciente a nuestro bienestar y a un planeta sano. Nuestras acciones de hoy definirán cómo se adapte la gente y la naturaleza responde a los crecientes riesgos climáticos”, indicó.

El mundo enfrenta varios riesgos climáticos inevitables durante las próximas dos décadas con un calentamiento global de 1,5°C. Exceder este umbral, aunque sea temporalmente, causará graves impactos adicionales, algunos de los cuales serán irreversibles. Aumentarán los riesgos para las sociedades, incluida la infraestructura y asentamientos costeros de baja altitud.

El informe fue aprobado este domingo por los 195 países miembros en una sesión virtual que se realizó durante dos semanas desde el 14 de febrero.

Acción urgente

Laura Ramajo es investigadora del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) de la Región de Coquimbo y autora líder del capítulo 12, “América Central y del Sur”.

«El reporte es un llamado de alerta sobre las consecuencias de la inacción, y enfatiza la urgencia inmediata y acciones más ambiciosas para afrontar los efectos del cambio climático. La evidencia determina que la cooperación entre los gobiernos, las comunidades, la sociedad civil, los organismos, instituciones científicas y de otro tipo, medios de comunicación, inversores y empresas, pero además donde se incorpore a grupos tradicionalmente marginados, incluidas mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, comunidades locales, y minorías étnicas es clave para conseguir este objetivo», subraya.

Mayores olas de calor, sequías e inundaciones ya exceden el umbral de tolerancia de plantas y animales, y causan mortalidad masiva en especies como árboles y corales. Estos extremos climáticos ocurren de forma simultánea y causan impactos escalonados que son cada vez más difíciles de manejar.

Estos fenómenos han expuesto a millones de personas a una grave inseguridad alimenticia e hídrica, especialmente en África, Asia, América Central, Sudamérica y el Ártico.

Ramajo resalta que el cambio climático «ha causado una migración latitudinal y hacia cotas más altas de más de 4000 especies de plantas y animales, y ha causado sequías que han inducido la pérdida del del 20% de los árboles en tres regiones en África y América del Norte entre 1945 al 2007».

Para evitar la creciente pérdida de vida, biodiversidad e infraestructura, se requiere una acción ambiciosa y acelerada de adaptación al cambio climático, mientras de manera simultánea se realiza un rápido y fuerte recorte de la emisión de gases de efecto invernadero. Hasta ahora, los avances en la adaptación son irregulares y hay crecientes brechas entre la acción tomada y lo que se requiere para enfrentar con los crecientes riesgos, según el informe. Estas brechas son mayores entre las poblaciones de menores ingresos.

El reporte del Grupo de Trabajo II es la segunda entrega del Sexto Reporte de Evaluación del IPCC’ (AR6), que será completado este año.

“Este reporte reconoce la interdependencia de clima, biodiversidad y humanidad, e integra más fuertemente las ciencias naturales, sociales y económicas que evaluaciones anteriores del IPCC”, afirmó  Hoesung Lee. “Enfatiza la urgencia de acciones inmediatas y más ambiciosas para enfrentar los riesgos climáticos. Medidas a medias ya no son una opción”.

Medidas

Hay opciones para adaptarse al cambio climático. Este reporte entrega nueva información sobre el potencial de la naturaleza, no solo para reducir los riesgos climáticos, sino también para mejorar las vidas humanas.

“Los ecosistemas sanos son más resilientes al cambio climático y brindan servicios vitales claves, como alimentos y agua limpia”, señaló el copresidente del Grupo de Trabajo II del IPCC, Hans-Otto Pörtner. “Al restaurar ecosistemas degradados y conservar 30 al 50 por ciento de la tierra del planeta, agua fresca y hábitats oceánicos, la sociedad puede beneficiarse de la capacidad de la naturaleza para absorber y almacenar carbón, y podemos acelerar el progreso hacia un desarrollo sostenible, pero es clave el adecuado apoyo financiero y político”.

Los científicos destacan que el cambio climático interactúa con tendencias globales, tales como el uso no sostenible de recursos naturales, la creciente urbanización, las desigualdades sociales, las pérdidas y daños por eventos extremos y la pandemia, lo que pone en peligro el futuro.

“Nuestra evaluación muestra claramente que enfrentar todos estos diferentes desafíos involucra a todos, los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, trabajando juntos para priorizar la reducción del riesgo, así como la equidad y la justicia, en la toma de decisión e inversión”, indicó la copresidenta del Grupo de Trabajo II del IPCC, Debra Roberts.

“De esta manera se pueden conciliar diferentes intereses, valores y visiones de mundo. Al reunir el know-how científico y tecnológico con el conocimiento local, las soluciones serán más efectivas. El fracaso a la hora de lograr un clima resiliente y desarrollo sostenido desembocará en un futuro sombrío para la humanidad y la naturaleza”.

Clave urbana

Este reporte suministra una evaluación detallada sobre los impactos del cambio climático, riesgos y adaptación en las ciudades, donde vive más de la mitad de la población mundial. La salud, vida y sustento humano, así como la propiedad y la infraestructura clave,  incluidos los sistemas de energías y transporte, se ven cada vez más afectados de manera adversa por los riesgos de olas de calor, tormentas, sequías e inundaciones, así como cambios de lenta aparición, incluido el aumento del nivel del mar.

“En su conjunto, la creciente urbanización y el cambio climático crean riesgos complejos, especialmente para aquellas ciudades que ya experimentan un crecimiento urbano sin planificación, con altos niveles de pobreza, desempleo y falta de servicios básicos”, dijo Debra Roberts.

«Sin embargo, las ciudades también proveen oportunidades para la acción climática, con edificaciones verdes, suministro confiable de agua limpia  y energía renovable, y un sistema de transporte sostenible que conecte áreas urbanas y rurales pueden llevar hacia una sociedad más inclusiva y justa”, expresó.

Hay una creciente evidencia de adaptación que ha causado consecuencias involuntarias, como la destrucción de la naturaleza, poner en riesgo la vida humana o la creciente emisión de gases de efecto invernadero. Esto puede evitarse al involucrar a todos en la planificación, consideración hacia la equidad y la justicia, así como la incorporación del conocimiento local.

Pequeña ventana

El cambio climático es un desafío global que requiere soluciones locales. Es por eso que la contribución del Grupo de Trabajo II al Sexto Reporte de Evaluación del IPCC (AR6) suministra extensa información regional para posibilitar un desarrollo climático resiliente.

El reporte señala claramente que el desarrollo climático resiliente es un desafío con los actuales niveles de calentamiento. Se volverá más limitado si el calentamiento global excede los 1,5 °C. En algunas regiones será imposible si el calentamiento global excede los 2 °C. Este hallazgo clave subraya la urgencia de acción climática, con foco en equidad y justicia. Un financiamiento adecuado, transferencia tecnológica, compromiso y asociación política llevan a una adaptación al cambio climático más eficiente y la reducción de emisiones.

“La evidencia científica es inequívoca: el cambio climático es una amenaza al bienestar humano y la salud del planeta. Cualquier atraso futuro en una acción global concertada perderá una ventana de oportunidad breve y de rápido cierre para asegurar un futuro llevadero”, concluyó Hans-Otto Pörtner.

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