Línea de investigación: Gobernanza e interfaz ciencia-política
Revista: International Journal of Water Resources Development
Autores: Chloé Nicolas-Artero, Gustavo Blanco-Wells.
DOI: https://doi.org/10.1080/07900627.2024.2423734
Link: https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/07900627.2024.2423734
El artículo proporciona un análisis crítico del proceso de institucionalización del camión aljibe como dispositivo sociotécnico para la provisión de agua potable en las áreas rurales de Chile. A través de un estudio de casos, que abarca diez comunidades entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos, se examina cómo una medida originada como respuesta de emergencia frente a eventos de escasez hídrica ha sido progresivamente normalizada, integrándose de manera estructural en la política pública. Se utiliza una metodología cualitativa, integrando entrevistas semiestructuradas dirigidas a actores clave de nivel comunitario, municipal y nacional. Esto se complementa con la observación directa de las dinámicas locales de distribución y acceso al recurso hídrico.
El artículo identifica factores determinantes en la aceptación social de los camiones aljibes. Primero, destaca la ausencia de datos sobre su uso, lo que afecta una correcta dimensión de su impacto. Segundo, su simbolismo como evidencia de la presencia estatal en territorios históricamente excluidos ha sido fundamental. Por otra parte, se incorpora en las prácticas híbridas de abastecimiento ya existentes en las comunidades rurales y se articula con estrategias cotidianas que permiten afrontar situaciones de escasez estructural. Estos elementos configuran un escenario donde la utilización del camión aljibe no solo es tolerada, sino que adquiere legitimidad social, funcional e institucional, operando como un mecanismo de contención frente a deficiencias estructurales en la gestión del agua. En este contexto, la intervención estatal —principalmente a través del financiamiento de SENAPRED y la gestión municipal— es interpretada por la población como un reconocimiento, aun cuando la solución implementada sea precaria y transitoria.
El camión aljibe, al insertarse en un entramado de relaciones técnicas, legales y simbólicas, ha dejado de ser percibido como una medida excepcional, impidiendo su problematización como fenómeno político. Esta normalización del problema implica efectos sociohídricos significativos: la perpetuación de desigualdades territoriales en el acceso al agua, la consolidación de esquemas de mercantilización del recurso, y el desincentivo de reformas estructurales en la gobernanza hídrica nacional. En numerosos casos, la distribución de agua mediante camiones aljibe es cofinanciada por municipios, empresas privadas e incluso los propios habitantes, lo que refuerza la precarización del servicio y transfiere los costos a actores vulnerables. Asimismo, se evidencia que el marco regulatorio vigente, permite y legitima la compra-venta del recurso.
Se cuestiona la eficacia y sostenibilidad del modelo chileno de gestión del agua, evidenciando la ausencia de un enfoque de derechos en la provisión del recurso en zonas rurales. Asimismo, se inserta en debates contemporáneos sobre justicia hídrica, adaptación al cambio climático y la relación entre infraestructuras provisionales y derechos fundamentales.
Se sugiere avanzar hacia un rediseño de la política hídrica rural que supere el enfoque paliativo y fragmentario. Esto implica el fortalecimiento de los instrumentos de planificación territorial en materia de agua, la generación de sistemas de monitoreo robustos sobre el uso del camión aljibe, y la implementación de mecanismos que aseguren la inversión en soluciones técnicas permanentes, adaptadas a las condiciones territoriales y climáticas. Asimismo, se plantea la necesidad de revisar el marco legal que permite la -antilización del agua, estableciendo garantías para su acceso como derecho humano inalienable.
Puede leer más en el Policy brief CR2 | Camiones aljibe como sustentadores de un sistema que debe repensarse