«Un país sin ciencia no tiene el esqueleto para poder mantenerse de pie» (Lunmas.cl)

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    María Teresa Ruiz analiza el fin del financiamiento del CR2

    La Premio Nacional de Ciencias plantea que tanto ahora con los incendios como para el 27F, fueron científicos los que alertaron lo que podría ocurrir.

    María Teresa Ruiz ha seguido atenta las noticias de los incendios forestales en el sur de Chile. Dice que la información le afecta de modo muy personal, porque cuando chica veraneaba en algunos sectores afectados por las llamas.

    Pero también porque está al tanto de que un grupo de investigadores había reportado que la zona arrasada por el fuego corría un inminente peligro, por el tipo de plantaciones y porque la interfaz bosque-ciudad de la costa del Biobío está muy poblada.

    La investigación fue realizada por académicos de la Universidad de Chile, del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), el que recientemente quedó sin financiamiento estatal.

    La astrónoma, profesora emérita de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Ciencias Exactas, junto a otras voces, ha criticado la medida, sobre todo considerando la vulnerabilidad de nuestro país en esos tópicos, en un contexto de cambio climático. Acá reflexiona sobre la decisión que pondría fin al CR2.

    «Me parece que éste es un ejemplo clarísimo de que un país sin ciencia se quema. Un país sin ciencia no tiene el esqueleto para poder mantenerse de pie, porque la ciencia actúa de muchas maneras. Incluso me acuerdo del terremoto del 2010, que había sido anunciado, no en términos de fecha y hora, pero sí diciendo que esa era una zona donde se esperaba un gran terremoto y que había que preocuparse de lo que podía ocurrir con los tsunamis», dice Ruiz, en relación a una investigación también de la Universidad de Chile que delimitaba la zona donde había una larga calma sísmica, que precisamente se pausó el 27F.

    Son dos casos en que científicos entregaron información valiosa donde luego ocurrieron tragedias.

    «Exacto. Cuando peleamos por tener un Ministerio de Ciencia, yo era presidenta de la Academia de Ciencias. Había varios que no les gustaba mucho la idea y capaz que hayan tenido razón, porque podían nombrar un ministro político e iba a hacer un desastre. Yo tenía confianza que el ministro de Ciencia iba a tener puesta la camiseta de la ciencia y daban lo mismo los lados políticos. Pensaba que teniendo un ministerio íbamos a poder sentarnos en la mesa donde se discuten las prioridades del país y poder poner la ciencia no solo para desarrollarla más y mejor, sino que para ponerla al servicio de las otras áreas importantes del país».

    Aplicarla en casos que afectan a las personas.

    «Hay un montón de cosas en la ciencia que pueden permitir que la agricultura, la minería o el manejo de aguas, cosas más concretas, puedan funcionar mejor, incluso la educación. La ciencia puede ir contribuyendo a todo en estos aspectos, pero no se puede dejar de lado el desarrollo de la ciencia»

    ¿Cómo así?

    «Porque si uno ve nada más que la aplicación y no se desarrolla todo lo que hay antes para llegar ahí, no sacamos nada. La gente que está contribuyendo al CR2 o que estudia el riesgo sísmico, es gente que se ha tenido que preparar. Se prepara en las universidades, que también les han ido quitando el presupuesto. Y sin este respaldo, no existe la aplicación de la ciencia. Yo esperaba que esto funcionara bien y no fue.

    ¿Qué cosas se pierden al dejar sin financiamiento a un centro de investigación consolidado?

    «De partida, se pierde toda la plata que se invirtió, eso es lo primero, porque son centros que llevan años siendo financiados. Y si se le corta el financiamiento, se acaba la cosa, y los mejores investigadores, los más senior o los con más currículum se van. Los científicos somos internacionales, nos pueden contratar en otro lugar del mundo y qué pena eso, porque lo que estamos perdiendo es conocimiento, el know-how de cómo hacer las cosas. Son equipos que han logrado establecer una cultura científica, una cultura de cómo se trabaja, cómo se colabora, porque además tienen redes a nivel internacional importantes. Todo eso se pierde y es como un crimen, creo yo. Porque para un país como Chile, al que no le sobra la plata, cuidar sus inversiones en ciencia es muy importante». | Leer en Lunmas.cl