- Con una destacada convocatoria de cerca de 50 participantes de diferentes países, se llevó a cabo el curso «Cambio Climático y Cooperación e Integración Regional».
- Esta iniciativa se enmarca en el Programa Estratégico de Apoyo y Fortalecimiento de la Integración Sudamericana (Programa SUR) y fue el resultado de una alianza estratégica entre el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Instituto de Estudios Internacionales (IEI) de la Universidad de Chile, junto a la colaboración técnica del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).
Con el objeto de entregar herramientas conceptuales y estratégicas para fomentar la integración latinoamericana frente a la crisis climática global, se llevó a cabo el curso «Cambio Climático y Cooperación e Integración Regional». A lo largo de cinco sesiones intensivas, se abordaron los pilares fundamentales para una acción climática coordinada en la región.

“La ciencia siempre quiere ser universal y por ello va más allá de las fronteras políticas. Esto ocurre hoy y ha ocurrido antes. Por ejemplo, el año geofísico internacional en 1958 se fraguó gracias a la comunidad científica en plena guerra fría. Y aún nos beneficiamos de eso. En el caso del cambio climático, un problema con consecuencias para todos y todas, obviamente la colaboración internacional es crucial”, asegura la coordinadora de este curso, la académica del departamento de geofísica FCFM e investigadora CR2, Laura Gallardo.
En este sentido, se analizó cómo el conocimiento científico, como el generado por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) o el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI), es crucial para formular políticas públicas y negociaciones internacionales efectivas.
Asimismo, los asistentes profundizaron en la evolución del derecho internacional y los desafíos de construir una gobernanza climática integrada en América del Sur.
También se exploraron estrategias de mitigación, adaptación y resiliencia bajo un enfoque de equidad, analizando casos concretos de vulnerabilidad territorial. Durante la cuarta sesión se destacó el potencial de los datos climáticos y la gobernanza de información transparente como herramientas éticas para la toma de decisiones.
“Lo que más me llamó la atención de este curso, fue el enfoque en ciencia abierta y gobernanza de datos climáticos como herramienta estratégica para decisiones informadas y éticas en América Latina”,expresa Angelina Da Silva, docente e investigadora en Gestión del Riesgo de Desastres en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción, Paraguay. Angelina también es Socióloga y Doctora en Geografía por la Universitat Autònoma de Barcelona y fue una de las seleccionadas para participar del curso IEI-CR2.

El evento culminó con un panel abierto que reunió a Carolina Urmeneta (Global Methane Hub), Benjamín Carvajal (ONG Uno Punto Cinco), Fabrice Lambert (Delegado de Chile ante el IPCC) y Laura Gallardo (Vicepresidenta del Grupo de Trabajo II del IPCC) y quien hizo las veces de coordinadora del curso.
Manuela Cuvi, oficial jurista en la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y alumna del curso, destacó que la instancia le dio la oportunidad de conocer de primera mano experiencias de cooperación internacional en la lucha contra el cambio climático, en particular aquellas impulsadas desde Chile. “También pude conocer más de cerca la labor que realizan organizaciones como el Global Methane Hub y la ONG Uno Punto Cinco”, dijo.
Asimismo, indicó que su mayor interés era conocer en mayor detalle sobre la legislación y políticas públicas existentes en Chile, así como la discusión sobre justicia climática y su enfoque en derechos humanos.
En definitiva, este diálogo multiactor permitió reflexionar sobre los avances y desafíos de la acción climática colaborativa, promoviendo respuestas más inclusivas y contextualizadas para la realidad regional.
“Esta primera iniciativa conjunta entre el Instituto de Estudios Internacionales y el CR2, gracias al aporte de CAF, fue una espléndida ocasión de reforzar el conocimiento, la colaboración y la esperanza”, concluye Laura Gallardo.
