Acerca del (CR)2

Nuestro objetivo es que el Centro de Ciencia del Clima y Resiliencia (CR)2 sea un centro de investigación de nivel mundial, focalizado en la Ciencia del Sistema Terrestre, que de modo interdisciplinario y con una relación cercana con los actores vinculados, mejore nuestra comprensión de este sistema y contribuya a incrementar la capacidad de resiliencia en Chile.

La propuesta de investigación que nos formulamos, aborda aspectos relevantes en los ámbitos de: biogeoquímica, dinámica del clima, servicios ecosistémicos, dimensión humana y sistemas de modelización y observación.

La investigación está orientada hacia un enfoque integrado de  los temas y problemas que son urgentes para Chile: la escasez y variabilidad de los recursos hídricos en la zona Central y Norte;  la creciente urbanización en el Centro y Sur de Chile;  y los rápidos cambios de usos del suelo en el Centro y Sur del país.

Los científicos en las áreas exactas y naturales convocados en el (CR)2 trabajan en las interacciones del sistema climático regional en términos cuantitativos, mediante paleo- registros,  observaciones in situ y remotas, así como modelaciones y simulaciones.

Por su parte, los cientistas sociales del Centro utilizan estudios comparativos y evaluaciones multicriterio para examinar la adaptación alcanzable, mitigación y prácticas para enfrentar los cambios climáticos que se esperan.

Fundamentación

En los últimos 20 o 30 años, los científicos/as a nivel mundial han centrado sus estudios en la comprensión del funcionamiento del Sistema Terrestre y los impactos humanos en dicho sistema. La dinámica de dicho sistema se caracteriza por umbrales críticos y cambios bruscos, cuya previsión es inherentemente incierta.

En este ámbito, la comunidad científica internacional ha concluido que la actual tasa global de cambio ambiental, supera ampliamente nuestra reacción y, por tanto, que nuestro camino actual es insostenible (ICSU, 2010).

Actualmente, el Sistema Terrestre está funcionando de un modo no análogo, lo que hace necesario tomar medidas para mitigar los factores causantes del peligroso cambio global y mejorar la resiliencia. Del mismo modo, se hace fundamental cambiar nuestro paradigma científico pasando de uno tradicional y disciplinario, hacia un enfoque integrador. Este paradigma debe permitir, por una parte, el desarrollo de estrategias de respuesta al cambio global, y por otro lado, la profundización de nuestros conocimientos sobre el funcionamiento del sistema terrestre y sus umbrales críticos (ICSU, 2010).

En relación de con los aspectos centrales del trabajo del (CR)2 es terminar con el distanciamiento entre las ciencias físicas y las ciencias sociales, así como entre los científicos/as, los tomadores de decisiones y la ciudadanía en todas las escalas. Se trabajará con un enfoque interdisciplinario apropiado para abordar el cambio climático, considerando la complejidad que reviste este fenómeno para ser estudiado desde una sola disciplina. De hecho, la interdisciplinariedad cubre el espacio entre distintas áreas, a la vez que implica un mayor grado de integración y compartiendo, por ejemplo, la formulación de preguntas de  investigación, metodología y métodos.

En Chile, hay una emergente comunidad de científicos/as de las ciencias exactas y naturales, así como del área social que están estudiando varios aspectos del sistema terrestre, bajo un marco geográfico caracterizado por  la Cordillera de los Andes, el Océano Pacífico, una marcada variabilidad interanual y decenal del subsistema océano-atmósfera, así como un rápido crecimiento económico y urbano y una sociedad caracterizada por desigualdades enormes.

Esta comunidad es pequeña (aproximadamente 50 personas) y enormemente superados por la gran cantidad de desafíos que surgen desde el desarrollo sustentable en un clima cambiante, limitado por acuerdos internacionales políticos y económicos.

Por lo tanto, existe la necesidad de fortalecer sustancialmente esta emergente comunidad de científicos/as naturales y sociales que abordan diversos aspectos del Sistema Terrestre en Chile, junto con incorporar experiencias y conocimientos del Estado chileno y del sector privado. De esta manera, es posible afirmar que cada vez más, la sustentabilidad y el control del medio ambiente han sido  preocupaciones importantes en el sector público,y también en el sector privado (CONAMA, 2007).

No obstante, nuestra comprensión y conocimiento del sistema climático regional, sus interacciones y modulación de las tendencias mundiales es insuficiente para proveer estrategias adecuadas de mitigación y adaptación para hacer frente a una serie de desafíos urgentes en las próximas décadas.

Por tanto, desde el (CR)2  proponemos la adopción de un enfoque sistémico e interdisciplinario en torno a cinco grandes áreas de investigación (en orden alfabético y cuyas siglas corresponden a sus nombres en inglés): biogeoquímica (BGC), dinámica del clima (CD), servicios ecosistémicos (ECO), dimensión humana (HD) y modelación y sistemas de observación (MOS). Todas en conjunto y de forma interactiva deben ser funcionales, si se trabaja en colaboración con los actores vinculados y definiendo estrategias razonables de  adaptación a largo plazo y las estrategias de mitigación, ambas con el propósito de mejorar la resiliencia social.

Para asegurar la interacción entre diferentes disciplinas y actores vinculados (científicos/as, tomadores de decisiones, ciudadanía, mundo privado, etc.) proporcionaremos una perspectiva nacional y también la integración de estudios regionales, considerando tres regiones geopolíticas de Chile en las cuales se abordarán los siguientes temas:

  • La escasez y la variabilidad de los recursos hídricos en el Centro y el Norte de Chile, donde se requiere una mejor caracterización del ciclo hidrológico y la variabilidad del clima, para  así generar estrategias de gestión que respondan a las crecientes demandas, usualmente contrapuestas entre ellas.
  • La creciente urbanización en el Centro y Sur de Chile, donde se requiere una gestión integrada e intersectorial con el fin de maximizar el control de las fuentes de contaminación y los factores controladores del clima.
  • Los rápidos cambios en el uso del suelo, en el Centro y Sur de Chile han conducido a conflictos sectoriales, territoriales y culturales y requieren el diseño de matrices de paisajes adecuados para proporcionar bienes y servicios de mercado, así como la restauración ecológica para la recuperación de los servicios ecositémicos y de los nuevos enfoques de resolución de conflictos.

En resumen, por un lado, nuestro objetivo es mejorar la comprensión científica del sistema climático, su variabilidad y los impactos a lo largo de Chile;  y por otro lado,  evaluar medidas de mitigación y adaptación bajo diversos escenarios, de manera de fortalecer la resiliencia social. De hecho, el concepto de resiliencia proporciona una forma para analizar cómo mantener la estabilidad frente a  cambios.

La resiliencia socioecológica al sistema, que puede acomodar una gran cantidad de perturbaciones, es sinónimo de sustentabilidad  ecológica, económica y social. Además, Abel et al. (2006) y King (1995) proponen que las regiones y las naciones deben sustituir a la sustentabilidad por la resiliencia, como el concepto en que se basa su política medioambiental.