Calama: Calentamiento Global Causará Problemas en la Provincia

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(El Mercurio Calama, 12 de Octubre) Tres expertos en la materia, analizan este fenómeno, desarrollando comparaciones a nivel regional y país. El panorama para la provincia El Loa no es muy alentador y se debieran tomar decisiones a largo plazo para evitar dificultades a futuro.

Tal como la mayoría de los países de la región, Chile está catalogado como altamente vulnerable a los efectos que provoca el cambio climático, es decir, variaciones de temperatura en la tierra, producción de CO2 y precipitaciones que condicionan principalmente los rubros agrícolas, pecuario y forestal.

 Clima

Según explica el Suddirector del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia y académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, René Garreaud, existen varias aristas cuando se habla del calentamiento global, ya que algunas zonas experimentan un aumento de temperatura y otras una disminución paulatina y nuestra región no es la excepción. “Hubo una sorpresa en los últimos treinta años. La costa en el norte y centro del país se ha estado enfriando. Si uno ve los registros de Antofagasta, todos los años son distintos, algunos mas cálidos otros mas fríos. Pero desde los 80 hay una tendencia a la disminución de la temperatura”, dijo el experto.

Este escenario contrasta con lo que está ocurriendo en la Provincia del Loa. “A medida que aumenta la altura, a llegar a Calama el mismo enfriamiento que uno ve en Antofagasta lo ve con el sentido opuesto en el desierto. Calama se ha estado calentando en estos últimos 40 años a 0,2 grados por década”, explicó Garreaud.

Entregar cifras más precisas es difícil, ya que en el país hay muchas estaciones pero no hay registros a largo plazo para hacer estudios en serie. “Para estudiar el cambio climático se necesita de series de 30 años hacia arriba y estas zonas escasas en todo el país”, dijo el experto.

La lluvia a diferencia de la temperatura es una variable mas gradual y poco registradas en las zonas altas. “Las proyecciones hacia el futuro es que el invierno altiplánico debería disminuir su intensidad. De aquí a treinta años las precipitaciones deberían disminuir un 15 a 20% en las zonas altiplánicas del Norte de Chile, aseguró Garreaud.

Agricultura

Las proyecciones para el sector agrícola apuntan a  una baja o disminución importante en su producción. “Al respecto una proyección gubernamental de la demanda de agua a 25 años, hasta el 2017, especifica que el requerimiento de los hogares, de la minería y de la industria prácticamente se duplicará y que el uso para fines agrícolas aumentará en un 20%, producto de las presiones demográficas y económicas que existen sobre el recurso hídrico”, dijo la investigadora de recursos críticos del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, Ximena Salinas, quien agrega que el impacto directo es la menor disponibilidad del agua es la degradación y la pérdida de suelo cultivable. “En este  sentido es importante la adaptación de la agricultura al cambio climático mediante el uso eficiente del agua disponible, optimizando sus sistemas de regadío y realizando una gestión integrada del sistema agrícola”, dijo la experta.

Asimismo explicó que el cambio climático en la zona norte de Chile, genera procesos de desertificación, resultado directo de la escasez hídrica. Esta situación se convierte en el problema medioambiental de mayor extensión en Chile, abarcando en el país alrededor de 50.000 hectáreas, lo que representa un tercio del territorio nacional. De acuerdo al último censo silvoagropecuario (2007) el 78% de los suelos productivos en Chile presenta algún grado de erosión y en la década 1997-2007 el país ha perdió un 32% de su suelo productivo (INE 2009).

 

Ciclos climáticos

El biólogo Claudio Latorre,  máster de la Universidad de Arizona, EE.UU y Doctor de la Universidad de Chile, se ha dedicado a estudiar el cambio climático y la evolución cultural en el desierto de Atacama de los últimos 50 mil años.

En base a sus investigaciones afirma que todo el desierto ha tenido una fuerte variabilidad climática estando gran parte de las zonas cordilleranas controladas por el invierno boliviano. “Ese transporte de humedad ha variado enormemente. Lo que nosotros hemos descubierto es que ha variado a escala de miles de años”, dijo Latorre. Según estudios en etapa de verificación, después de un largo período de sequía – siglos XV, XVI y XVII – en el siglo XIX, hubo uno de los eventos fluviales más grandes en el norte de Chile, donde las precipitaciones aumentaron considerablemente, y paralelamente empezó a decaer la población en el altiplano, ya que los asentamientos han estado siempre ligados al comportamiento del clima.

 

Factores

Entre los principales factores que pueden cambiar el clima, el biólogo nombra la actividad volcánica, la variabilidad del Sol, el tamaño de la población y sus actividades económicas como la minería. “Si la minería saca recursos de agua desde el altiplano claro que se agudizan los problemas. Hay bofedales enteros que se empiezan a secar y ese mismo impacto se empieza a ver más abajo, en lugares como la Laguna Chaxa en el Salar de Atacama, ya que dependen del nivel del acuífero, si este desciende desaparecen”, dijo Latorre quien agrega que las tendencias muestran que, al mayor efecto de gases invernaderos, es muy probable que los sistemas que traen precipitaciones desde el Altiplano van a ver disminuida su intensidad. “No se va a acabar el agua de aquí a 20 años pero si de aquí a 100 años puede que sea un problema muy grave, crítico”. 

Revisa la entrevista que nuestro Subdirector, dio a El Mercurio de Calama

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