Charla: "Aspectos meteorológicos de las inundaciones de Punta Arenas"

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Te invitamos a la charla del Prof. Humberto Fuenzalida P., (Meteorólogo Asesor de la Dirección Meteorológica de Chile y Profesor DGF, Universidad de Chile). Este viernes 29 de Noviembre, a las 14:30 hrs. Sala de Seminarios – 5to piso- Departamento de Geofísica – FCFM_- (Blanco Encalada 2002)

Resumen

La historia de las repetidas inundaciones de la ciudad de Punta Arenas por el Río Las Minas se pierde en el pasado más allá de los primeros registros instrumentales. Las dos últimas ocurrieron en Mayo de 1990 y Marzo del año recién pasado y sus rasgos meteorológicos son el principal objeto de esta presentación.

En su parte esencial se describen los resultados de una simulación numérica regional de las condiciones meteorológicas que  rodearon la inundación acaecida durante los días 11 y 12 de Marzo de 2012. Para ello se recurrió a un triple anidamiento con tres resoluciones horizontales de 36, 12 y 4 km. Los resultados obtenidos se validaron con observaciones de precipitación, perfiles verticales de temperatura, humedad y viento obtenidos con el radiosondaje diario que se realiza en el aeropuerto vecino, y fotos de satélite del campo nuboso. Las precipitaciones concuerdan razonablemente con el campo de presión superficial.  El registro de precipitación del aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo, ubicado 30 km al norte de la ciudad, emerge como no representativo de los montos caídos en la cuenca del Río Las Minas en cuyo curso medio y superior se excedieron de 3 a 4 veces el  del aeropuerto. La tormenta asociada tuvo una duración aproximada de 48 horas durante las cuales la columna troposférica permaneció próxima a la saturación. La permanencia de la tormenta y de los vientos del NE se originan en el bloqueo del Paso de Drake por un anticiclón que frena el avance hacia el sur de la depresión que cruza Los Andes a 50°S de latitud.

Una comparación somera con la inundación de Mayo de 1990 indica similitudes entre ambos casos incluyendo: dirección NE y alta velocidad del viento así como un aumento del contenido total de agua de la columna atmosférica. La configuración sinóptica en superficie difiere del caso anterior por la irrupción de una dorsal fría que emerge lentamente desde la Península Antártica entre los días 7 y 11 de Mayo ocupando el océano Atlántico SW y manteniendo el viento del NE sobre el extremo austral de Sudamérica. En el nivel de 850 hPa cruza lentamente una dorsal por el Paso de Drake imponiendo un  flujo del NE sobre el extremo sudamericano que se extiende por cinco días.

En conclusión, los vientos provenientes desde el NE son fundamentales para activar la precipitación orográfica y ellos se presentan asociados a un centro depresionario  localizado al NW de la Península de Brunswick y/o a una área de alta presión que bloquea el Paso de Drake. Una vez iniciada la precipitación orográfica, ella es continuada y reforzada por la inestabilidad condicional presente en la troposfera baja, con una liberación discreta de energía potencial disponible. Esta precipitación convectiva es episódica, a momentos algo intensa, pero rara vez acompañada de descargas eléctricas. Las depresiones baroclínicas, que llegan en etapas avanzadas de evolución, conforman la mayor parte de la suma pluviométrica regional en virtud de su alta frecuencia, pero carecen del poder disruptivo de estas inundaciones.

En conclusión, los vientos provenientes desde el NE son fundamentales para activar la precipitación orográfica y ellos se presentan asociados a un centro depresionario  localizado al NW de la Península de Brunswick y/o a una área de alta presión que bloquea el Paso de Drake. Una vez iniciada la precipitación orográfica, ella es continuada y reforzada por la inestabilidad condicional presente en la troposfera baja, con una liberación discreta de energía potencial disponible. Esta precipitación convectiva es episódica, a momentos algo intensa, pero rara vez acompañada de descargas eléctricas. Las depresiones baroclínicas, que llegan en etapas avanzadas de evolución, conforman la mayor parte de la suma pluviométrica regional en virtud de su alta frecuencia, pero carecen del poder disruptivo de estas inundaciones.