El junio más seco en 150 años (El Mercurio)

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(25 de junio) Meteorólogos coinciden en que pese a la ausencia de precipitaciones en junio, el año terminará con niveles normales de agua caída. Sin embargo, el patrón de sequía se mantendrá.

Por Paula Leighton

En un junio a punto de marcar récord como el más seco en 150 años, dar un vistazo a la cuenta de Jason Nicholls en Twitter (@jnmet) es un golpe de optimismo.

Desde el martes 16, el meteorólogo y jefe de Pronósticos Internacionales de AccuWeather en Pensilvania, viene anunciando que, según datos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas (ECMWF) a Mediano Plazo, Chile central tendrá «lluvias sobre lo normal, aunque no antes del 6 de julio».

Nicholls conoce bien la situación que atraviesa Chile. Lleva 15 años pronosticando el clima para Sudamérica y es uno de los dos meteorólogos que anunciaron las devastadoras consecuencias que podrían tener las torrenciales lluvias de marzo pasado en el norte del país.

Con el correr de los días, sus pronósticos en Twitter han ido haciendo mayor puntería: «Por tercera vez seguida, ECMWF muestra lluvias casi sobre lo normal en Chile central las semanas del 6 y 13 de julio», escribió este martes. Y ayer lanzó «otro signo promisorio para Chile», anunciando que la Oscilación de Madden Julian -fenómeno esporádico que recorre los trópicos llevando asociado nubes, lluvia y vientos- «se está moviendo hacia fases más favorables para lluvias, comenzando a principios de julio».

«Las previsiones por semana de ECMWF muestran lluvias normales para la semana del 6 de julio y sobre lo normal para la semana del 13», precisa Nicholls a «El Mercurio».

Aunque reconoce que es difícil dar una cantidad esperada para dos semanas más, se atreve con una cifra: «Me inclinaría hacia lluvias de alrededor de 34 mm para esas dos semanas».

Nada mal, considerando que en un año normal la lluvia esperada para todo el mes de julio en la zona central es de 76,2 mm.

Buenas y malas noticias

Aunque considera que lanzar una estimación así de precisa a tan largo plazo «es raro y al límite de lo que se puede hacer», René Garreaud, subdirector del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 de la U. de Chile y académico del Dpto. de Geofísica de esta universidad, al menos comparte su optimismo.

«Hay muchos ejemplos en la historia de la zona central de un junio deficitario en precipitaciones, pero que se recupera en julio y agosto», señala. En Santiago, agrega, el déficit actual es de alrededor de 70%, «lo que quiere decir que nos faltan unos 80 mm de agua para superarlo. Y en un día de tormenta fuerte pueden llover 30 o 40 mm. No nos falta tanto», tranquiliza.

Gianfranco Marcone, meteorólogo de Chileweather, también llama a la calma. «Estamos en un escenario de El Niño, lo que da pie para hacer una proyección de precipitaciones de al menos rangos normales para la época. Y 60 a 70% de la precipitación total del año suele producirse en julio y agosto».

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Aun si llueve como un año normal, esas precipitaciones no revertirán la megasequía que afecta a la zona central hace más de 5 años.

«Los modelos climáticos indican que es un hecho que Chile va hacia una condición más seca y más cálida, como el otoño que tuvimos este año. Y más vale saberlo para empezar a tomar medidas de adaptación», advierte Garreaud.

Las causas, agrega, son en gran medida la emisión de gases invernadero, causantes del cambio climático, fenómeno que «no solo altera las temperaturas. También modifica los patrones de circulación, y eso ha hecho que los sistemas frontales que habitualmente llegaban a la zona central se hayan desplazado más al sur».