Expertos dicen que Niño «Godzilla» no impactará en las lluvias de lo que queda del año (La Tercera)

1247

(La Tercera, 01 de septiembre) Hay un 55% de probabilidades de que el fenómeno alcance una magnitud fuerte a extraordinaria.

Por Cristina Espinoza

Fue William Patzert, oceanógrafo de la Nasa, quien llamó a la actual condición de El Niño como “Godzilla”. En una entrevista a la BBC, sostuvo que los datos disponibles indican que el fenómeno es el más fuerte desde 1997 (que fue un año récord).

Y la evolución del fenómeno le está dando la razón. El viernes, el Comité Multisectorial peruano, encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), estimó un 95% la probabilidad de que el fenómeno continúe en el verano 2015-2016 y un 55% de que alcance una magnitud fuerte a extraordinaria.

De haber estado en invierno en Chile, habría sido casi seguro uno lluvioso. Pero ya en primavera, la relación de El Niño y las precipitaciones no es directa, por lo que las lluvias que se produzcan a partir de esta temporada serán pocas y casi normales.

Así lo explicó el climatólogo Roberto Rondanelli, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), en una charla en Aguas Andinas.

“La correlación de El Niño y la precipitación en invierno es buena, pero empieza a decaer hacia la primavera, entonces no importa mucho qué es lo que está pasando con el Pacífico central si estamos perdiendo nuestra temporada de lluvia. La relación se va haciendo cada vez más débil”, indica.

Si es extraordinario, como los modelos predicen, ya no tendrá impacto, no obstante, es posible terminar el año en Santiago con un promedio de precipitaciones casi normal. “Al menos deberían caer 50 mm en lo que queda del año”, dijo el experto. Con ello, se llegaría a los 210 mm, poco más bajo que un año normal.

Claudia Villarroel, meteoróloga de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), dice que “El Niño se intensificó muy tardíamente” como para provocar más lluvia en la zona central. Para el de 1997, en junio el mar tenía la temperatura que este año recién alcanzó en julio, así que lo que viene hacia fin de año no será mucho. “La relación está más disminuida con respecto al invierno, pero en la zona central los eventos siempre son esporádicos. Puede haberlos en octubre, pero de unos 10 mm (en promedio)”, dice. Agrega que el déficit en la zona central puede terminar en 40 ó 50%.

El impacto moderado

Un año con un Niño clásico en Santiago podría generar precipitaciones anuales del orden de los 500 a 600 mm, lluvias intensas que aparecen en el registro histórico, pero desaparecidas en la última década, considerada la más seca desde que hay registro.

Sin embargo, Rondanelli explica que la normalidad para la capital es la variabilidad. “La normalidad no es que caigan 300 mm, si no que hay años en que es 300 mm, 100 mm y otros años 500 ó 600 mm”, dice.

El actual aún puede ser considerado año seco (el déficit en Santiago ronda el 38%). Junto a Rancagua, son las zonas donde el déficit es mayor, pues hacia el norte hay regiones que incluso tienen superávit y hacia el sur se ha ido recuperando en agosto, alcanzado un 15% en algunas zonas.

La razón para no alcanzar el superávit fue la escasez de lluvia durante la primera parte del invierno. Un junio seco, que aún no tiene explicación.

Siendo muy optimistas, dijo el experto, septiembre todavía puede ser lluvioso. “Para prejuicio de los fonderos, alguna vez cayeron 270 mm en septiembre”. Con eso, sería posible terminar el año con cerca de 500 mm. Pero que no llueva en todo el mes, también ha pasado, aunque nunca cuando El Niño está con índices tan altos.

Ola de calor hasta el jueves

El alza en las temperaturas en la zona central durará hasta este jueves, día en el que precisamente se registrará el peak, con una temperatura máxima en Santiago de 28 grados.

De acuerdo a Rondanelli, este tipo de alza en la temperatura en agosto ha ocurrido en años anteriores, en general, debido a las bajas costeras, ondas que producen más calor en el valle central, lo que después se revierte para generar nubosidad. Este tipo de condiciones se producen en la zona norte o central en esta temporada, mientras en el sur son más comunes en verano.

La Dirección Meteorológica informó que el viernes los termómetros comenzarán a bajar y volver al estado invernal, alcanzando para el domingo una máxima de sólo 12 grados en Santiago.

Nota en La Tercera