“Julieta en la Tierra de las Niñas” recibe premio Ciencia Joven-UNESCO de Innovación en Educación Científica 2016

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El proyecto Explora CONICYT de Valoración y Divulgación de la Ciencia y la Tecnología “Julieta en la Tierra de las Niñas” fue reconocido como el mejor proyecto de educación científica no formal por el Premio Ciencia Joven-UNESCO de Innovación en Educación Científica 2016.

La iniciativa, consistente en un kit de exploración diseñado especialmente para motivar la curiosidad científica en niñas entre 7 a 11 años, fue implementada por el Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA), el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 y el Instituto Milenio de Ecología y Biodiversidad, gracias a un Proyecto Explora CONICYT de Valoración y Divulgación de la Ciencia.

El reconocimiento fue entregado este martes 20 de noviembre por Fundación Ciencia Joven y la Oficina Regional de Educación de Unesco para América Latina y el Caribe, quienes destacan a las cinco iniciativas más innovadoras realizadas en Chile en el ámbito de la educación científica de escolares, universitarios y profesores.

“Las integrantes del equipo, cuando fuimos niñas, no tuvimos acceso o nos costó mucho acceder a juguetes que no marcaran roles de género definidos: la cocina, la guagua, la plancha. Más de dos décadas después, somos madres o tías, y seguimos encontrando la misma carencia en la oferta de juguetes. Esa simple constatación movilizó la creación de este proyecto, y es gratificante que además de hacerlo realidad y pasarlo bien en el proceso, hayamos sido reconocidas por el medio”, comentó Sofía Otero, directora del proyecto y encargada de comunicaciones del CEGA.

El kit de “Julieta en la Tierra de las Niñas” consistió en una lupa, una linterna y una bitácora de terreno entre otros elementos diseñados por la ilustradora Florencia Olivos y su personaje “Julieta”. Todos ellos pensados para llamar la atención de las niñas y despertar inquietudes respecto a la ciencia desde una edad temprana.

“Creo que este proyecto es importante pues prácticamente no existe material chileno que alimente la curiosidad que sienten las niñas por su entorno. Como no fomentamos esa curiosidad ni en la escuela ni durante el juego, es poco probable que las niñas vean dedicarse a la investigación como opción real para su futuro”, dijo Nélida Pohl, asesora científica del proyecto y del programa 6 Sentidos del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB)

El proyecto

Durante un año, se elaboraron 800 kits de exploración de “Julieta en la Tierra de las Niñas”, los cuales fueron entregados a través de un concurso en línea a niñas de las regiones Metropolitana y del Biobío, y de manera directa a dos escuelas vulnerables de dichas regiones.

Para ganar uno de los kits, las niñas debían enviar preguntas relacionadas con las plantas, los animales, la cordillera o el clima de Chile. Un equipo de investigadoras y alumnas de postgrado respondió todas las consultas y luego las envió de vuelta a las concursantes.

¿La cordillera puede crecer más?, ¿por qué las nubes flotan si el agua pesa más que el aire? o ¿mis nietos podrán conocer el cóndor y el huemul del escudo nacional? fueron algunas de las preguntas planteadas por las niñas.

“Estas preguntas me hicieron pensar acerca del potencial de investigación que nos damos el lujo de perder cuando, tras la adolescencia, la ciencia y la investigación ya no son moda para las niñas. Y también me hizo pensar en las preguntas osadas que me hacía como niña que exploraba las nubes”, reflexionó Laura Gallardo, directora del (CR)2 y participante del proyecto.

Si bien el “Julieta en la Tierra de las Niñas” finalizó su ejecución en septiembre de 2016, se espera dar continuidad a la iniciativa ante la excelente acogida que tuvo el kit entre las escolares beneficiadas y la comunidad educativa.