La Patagonia también tuvo períodos de clima más cálido en el pasado remoto

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paleoclima(El Mercurio, 10 de julio de 2014) Investigadores descubrieron que el aumento de temperatura que se ha percibido en los últimos 120 años tuvo precedentes, pero estos nunca habrían alcanzado la magnitud actual.

Una detallada reconstrucción de las fluctuaciones climáticas de la zona de Torres del Paine en los últimos tres mil años presenta hoy la revista Nature Communications.

La investigación fue desarrollada por científicos chilenos, encabezados por Patricio Moreno, del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, el (CR)2, a partir de los sedimentos del lago Cipreses.

Los expertos analizaron los sedimentos del fondo del lago, lo que les permitió reconstruir los cambios experimentados por la vegetación, las variaciones en los niveles del agua e incluso los incendios forestales.

Los científicos encontraron una tendencia hacia condiciones climáticas más secas y cálidas en los últimos 120 años, algo que, según determinaron, también había pasado antes. “Condiciones similares han ocurrido repetidas veces en los últimos 3 mil años”, dice Moreno.

La diferencia, eso sí, está en la magnitud, que se explica por la actividad humana.

“No será fácil volver al ciclo tradicional de períodos más cálidos y otros más fríos”, considera René Garreaud, subdirector del (CR)2 y coautor del estudio. Esto, porque, si bien ha habido aumentos de temperatura en el pasado, había cierta autorregulación en el clima que permitía reducir la temperatura después de cierto período. Ahora, con el aumento de las emisiones de CO {-2} que refuerzan el efecto invernadero, eso no es tan sencillo.

Aunque la información obtenida solo abarca 3 mil años, la muestra rescatada, explica, permite obtener datos de hasta 15 mil años antes del presente, por lo que todavía les queda mucho por analizar.

La apuesta de Garreaud es que no debería haber mayor diferencia con lo que han encontrado y en ningún período la temperatura máxima debería haber sido superior a la actual.

Los investigadores obtuvieron del lago muestras parecidas a los testigos de hielo que se obtienen en los glaciares. En este caso, explica, se trató de barro del fondo del lago. “El material se va depositando por capas y cuando lo analizas al microscopio ves que tiene distintas coloraciones, las que a su vez reflejan diferente tipo de aporte. Hay años en que creció un poco más el fondo del lago que otros porque hubo más lluvia y otros que son más delgados, por lo que se infiere que hubo un menor aporte pluvial”.

Además, pueden contabilizar el polen u otros elementos acumulados.

En ocasiones cuesta determinar la antigüedad, por lo que deben emplear la datación con radiocarbono.

Antigüedad.

Hasta ahora las muestras más antiguas sobre el clima patagónico entregaban información de un período no mayor a 600 años. Habían sido obtenidas a partir del estudio del anillo de crecimiento de árboles.