Nuevo Núcleo Milenio abordará la surgencia costera del presente y pasado

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El proyecto, que cuenta con el liderazgo y participación de investigadoras del (CR)2, tiene por objetivo estudiar este proceso físico, el cual también tiene consecuencias biológicas y sociales en la costa del país.

 Por Michelle Ferrer Solar

La semana pasada fueron anunciadas las propuestas elegidas por la Iniciativa Científica Milenio en su convocatoria 2019, en donde fue seleccionado el Núcleo Milenio “Upwell: Comprendiendo el sistema de Surgencia Costera, Ambientes Locales y Efectos duraderos”, iniciativa liderada por Eugenia Gayó, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2.

Upwell, que corresponde a las siglas en inglés del nombre de este nuevo Centro, también contará con la participación de las investigadoras (CR)2 Laura Farías, académica del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción, y Catalina Aguirre, académica Escuela de Ingeniería Oceánica de la Universidad de Valparaíso.

Además, destacados científicos y científicas de otros importantes centros de investigación conformarán este nuevo Núcleo Milenio. Dentro de quienes formarán parte del equipo, se encuentran los investigadores/as del Centro Científico CEAZA Carolina Flores, Antonio Maldonado, Boris DeWitte, José Rutllant y Marcelo Rivadeneira; los académicos de la Pontificia Universidad de Chile Claudio Latorre y Sergio Navarrete; Calogero Santoro, académico de la Universidad de Tarapacá; Bernardo Broitman de la Universidad Adolfo Ibáñez; César Mendez, del Centro Ciep; y Chris Harrod, de la Universidad de Antofagasta.

La temática principal del Núcleo Milenio Upwell es el estudio de la surgencia costera, también conocido como afloramiento costero, que es un proceso en donde se acoplan factores atmosféricos y ocenográficos.

De izquierda a derecha: Las investigadoras (CR)2 Eugenia Gayó, directora del Núcleo Milenio Upwell, Laura Farías, académica del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción, y Catalina Aguirre, académica de la Escuela de Ingeniería Oceánica de la Universidad de Valparaíso

De acuerdo con la explicación de su directora, Eugenia Gayó, “este proceso permite la emergencia de aguas profundas a lo largo de la costa chilena. Estas aguas son ricas en nutrientes, permitiendo la existencia de gran cantidad de fitoplacton –la base de las cadenas tróficas marinas-, lo que a su vez sustenta la excepcional biodiversidad que caracteriza la costa. De hecho, este proceso explica la abundancia de recursos marinos que mantiene la actividad pesquera nacional”.

Con la convergencia de expertos y expertas de disciplinas tales como la oceanografía, las ciencias atmosféricas, la ecología, el paleoclima e incluso la arqueología, el Núcleo Milenio Upwell no solo se centrará en el aspecto físico del fenómeno y su importancia para diversos servicios ecosistémicos asociados a la zona costera, sino que también incluye una perspectiva que integra a la sociedad.

“En particular, algo que queremos dar cuenta es la interacción sociedad-ambiente desde el pasado remoto, que vendrían siendo los últimos 12.000 años. Esto porque desde el poblamiento inicial de Chile, la costa ha constituido un ecosistema y territorio atractivo para los grupos humanos, por los recursos que proporciona el maravilloso proceso de la surgencia y que a su vez a han impactado dicho proceso”, comenta Eugenia Gayo.

“Por ejemplo, se han dejado grandes conchales en la costa, que son esta acumulación de conchas producidas por el consumo humano y descarte de moluscos y peces, los cuales, probablemente, cambiaron definitivamente la geomorfología de la cosa, alterado el reciclaje de nutrientes y la estructura de las comunidades biológicas. Por otro lado, el calentamiento provocado por las actividades humanas, también ha afectado el comportamiento “de la física” que involucra el proceso de surgencia costera” agrega.

Nuevas perspectivas y desafíos

Uno de los objetivos fue entregar una propuesta novedosa sobre la surgencia costera, viéndolo como un sistema socio-ecológico integrado, donde ocurren efectos tipo cascada. En este sentido, Eugenia Gayó destaca que “los cambios y retroalimentaciones que han ocurrido en el sistema deben estudiarse necesariamente desde una perspectiva interdisciplinaria, es por este motivo que el Núcleo Upwell se sustenta en un equipo integrado por ecólogos/as, arqueólogos/as, biogeoquímicos, modeladores y oceanógrafos/as”.

A esto también se han sumado desafíos, donde uno de ellos generar una red de observación de la surgencia costera, donde sea posible ver de manera secuencial durante los últimos 12.000 años la interrelación entre sociedad y ambiente costero tanto a nivel regional como global. En este sentido, uno de los objetivos es lograr generar conocimiento que sea aplicable y relevante para otras zonas de surgencia del planeta, como el Sistemas Surgencias del Margen Este, más conocido por su nombre en inglés Eastern Boundaries Upwelling Systems (EBUSs).

“Nuestra investigación, desde el punto de vista científico, es todo un desafío, pues requiere generar un cuerpo de datos que permita ver de manera integrada la coevolución entre procesos que tradicionalmente se han visto desde miradas disciplinarias separadas, ya sea solo desde las Ciencias Sociales o con una mirada de las Ciencias naturales y exactas, y en escalas temporales poco continuas, poniendo lo pasado versus lo reciente. Es más, desde el pasado el habitar de la costa de Chile se ha visto preferentemente desde un prisma donde el humano es beneficiario, mientras que poca atención se ha puesto a los potenciales impactos de este enfoque”.

De todas formas, el nuevo Núcleo Milenio Upwell no solo se quiere quedar en el desarrollo científico, ya que también esperan incidir en la generación de políticas públicas, aportando nuevas miradas y complementarias para la implementación de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs) que se proponen frente al cambio climático, con un especial énfasis en la generación una red de observación del océano e iniciativas de adaptación en la zona costera.

“Así, pensamos que es necesario relevar soluciones basadas en la naturaleza y a la vez aquellos aspectos de la interacción sociedad-ambiente en la costa de Chile que hasta ahora hemos pasado por alto. En específico, Upwell viene aportar una dimensión temporal que se complementa y enriquece la comprensión de los fenómenos que abordan otros centros, como por ejemplo lo que hace la Línea de Zonas Costeras del (CR)2, ya sea en relación a los factores de cambio naturales y antrópicos, como además a las estrategias de adaptación frente a un clima cambiante” concluye Eugenia Gayó.