Análisis: Pedrito y el lobo (o El Niño y la lluvia) | (CR)2

2498

Análisis de René Garreaud, subdirector del (CR)2 y académico del Departamento de Geofísica FCFM Universidad de Chile.

En comparación con el otoño del 2014, las actuales condiciones en el Pacífico ecuatorial son más propicias al desarrollo de un evento de El Niño, el primero en más de 10 años. Históricamente, estos eventos producen precipitaciones invernales en el rango promedio a lluvioso sobre Chile central. Sin embargo, tal relación debe ser tomada con cautela pues la historia cambia rápidamente.

El Niño fallido (2014)

Hace un año atrás había grandes expectativas de un año muy lluvioso en Chile central asociado al probable desarrollo de un evento de El Niño de gran intensidad. Las expectativas se sustentaban en algunas semejanzas entre la condición de otoño del 2014 y 1997. En la columna “Parecidos pero no iguales” hicimos notar una diferencia importante entre esas condiciones: la presencia de anomalías frías de la temperatura superficial del mar (TSM) sobre el Pacifico sur-oriental (compare los paneles de la derecha e izquierda en la figura 1). Finalmente, la TSM en el Pacifico ecuatorial se mantuvo levemente más cálida que el promedio pero sin alcanzar el umbral para considerar el 2014 como un año de El Niño y la Mega-sequía en Chile central se extendió un año más.

fumandoespero_2Figura 1: Anomalías de temperatura superficial del mar (1 al 15 de mayo)

Fumando Espero (2015)

Desde Octubre del 2014 hasta la fecha ha ocurrido un incremento de la TSM en el Pacifico oriental, incluyendo un rápido y sustancial calentamiento a lo largo de la costa de Sud América a mediados de Marzo de 2015. A comienzos de Mayo la NOAA (EEUU), el Bureau of Meteorology (Australia) y CIIFEN (Sud América) han declarado “oficialmente” que ya se cumplen las condiciones de El Niño y es altamente probable (>80%) que estas se mantendrán hasta fines del 2015.

El panel central de la figura 1 muestra las anomalías de la TSM para las dos primeras semanas de Mayo del presente año. Al igual que el 2014 y 1997, existen anomalías cálidas a lo largo del Pacifico ecuatorial, hasta 2°C cerca de Sud América. También predominan en la actualidad anomalías cálidas en el Pacifico sur-oriental haciendo el otoño del 2015 mas similar al del año 1997 (lluvioso) que al 2014 (seco). Se configura así una condición de El Niño más robusta que el año pasado. Un análisis mucho más detallado del El Niño en curso puede encontrarse en el sitio web de la NOAA.

La anomalía proyectada para nuestro invierno en la región Niño3.4 está en rango +0.6 a +1.2°C. Considerando este rango de proyecciones existe un 60% de probabilidades de un año con precipitación en el rango promedio, un 30% de probabilidades de un año con precipitación sobre el promedio y solo un 10% de probabilidades de un año seco (Figura 2) en la zona central de nuestro país (32-36°S). Es importante destacar que estas probabilidades se obtienen al considerar los registros históricos y la existencia de otros factores que afectan el régimen de precipitaciones en Chile central, incluyendo el Cambio Climático que conduce gradualmente a una condición más seca y cálida en esta región.

fumandoespero_1

Figura 2: Proyecciones 2015

Finalmente, para los santiaguinos, no es necesario fumar esperando la lluvia. Las condiciones secas y extremadamente estables de las últimas semanas nos proveen cuantiosas cantidades de humo .