Homeward Bound: el programa para acortar la brecha de género en las ciencias (La Tercera)

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    Con el objetivo de fomentar la incorporación de la mujer en el campo científico, el programa impulsado por Acciona, Homeward Bound, año a año, realiza una serie de actividades enfocadas en desarrollar liderazgo femenino en profesionales de la ciencia y la tecnología. El programa, que finaliza con una expedición de tres semanas a la Antártica, tiene como telón de fondo la crisis del cambio climático.

    Por Cristóbal Fuentes Álvarez

    Una broma hecha por un grupo de científicos, que sostenían que los candidatos para liderar una expedición a la Antártica “debían tener barba”, fue la inspiración para que la empresaria y activista Fabian Dattner fundara Homeward Bound. El programa, a través de actividades que reúnen a mujeres de todo el mundo, busca entregar liderazgo a profesionales con experiencia en carreras STEMM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas y Medicina). La experiencia, año a año, culmina con una expedición de tres semanas en la Antártica.

    El programa, apoyado por Acciona, tiene como objetivo capacitar a mujeres profesionales de áreas científicas y tecnológicas con herramientas y aptitudes para liderar políticas, proyectos de investigación y prácticas que aseguren un mundo más sostenible y que ayuden a enfrentar el calentamiento global. Arrancó en 2016, con la meta de formar una red de mil mujeres en diez años.

    El programa incluye formación en liderazgo, estrategia, comunicación y visibilidad. A lo largo de la historia de la iniciativa, las participantes han podido contar con mentoras como la artífice del Acuerdo de París, Christiana Figueres, la primatóloga Jane Goodall, y la presidenta del Global Fund for Women, Musimbi Kanyoro.

    Las chilenas que participan en Homeward Bound
    La primera chilena en sumarse al programa fue la doctora Maisa Rojas (48), directora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia y académica del departamento de Geofísica de la U. de Chile. Rojas fue invitada a la cuarta edición del programa, pero topó con su participación en la COP25. Pidió asistir a la quinta versión, la de este año, pero tampoco pudo concretar el viaje a la Antártica, debido a la pandemia.
    Aunque no se pudo concretar el viaje de este año, Maisa Rojas afirma que el programa es mucho más que la expedición. Mensualmente, las mujeres que participan en Homeward Bound se reúnen y hacen actividades para aprender sobre visibilización y liderazgo. Desde antes de la pandemia, las actividades han sido remotas, porque participan mujeres de todo el mundo. Como el programa está vinculado con el continente blanco, hay un porcentaje alto de mujeres que participan en él que trabajan en temas relacionados al cambio climático.”Lo que ha sido más interesante y beneficioso es conocer a muchas mujeres que trabajan en ámbitos distintos al mío, que lo complementan, a nivel internacional”, cuenta Rojas.
    La segunda chilena seleccionada, que participará en 2021, es la ingeniera Valentina Wyman (28). Ella es Magíster en Ciencias de la Ingeniería Química en la Universidad Técnica Federico Santa María, fue investigadora en el Instituto de la Grasa de Sevilla y ganó una beca de la Unión Europea para terminar parte de esa investigación en Praga. El mismo año que publicó sus tesis, viajó a Australia para apoyar dos proyectos en la universidad de Queensland. A la fecha, tiene cinco publicaciones producto de su paso por la investigación.
    A pesar de su corta trayectoria, Wyman se ha desenvuelto en actividades de investigación, innovación e investigación aplicada. Le apasionan las tres áreas de manera integral. Postuló a Homeward Bound con la idea de potenciar el uso de capacidades tecnológicas para contribuir a procesos productivos más sustentables, o también participar en el diseño e implementación de políticas con esa mirada.
    Ella sabía del programa desde el año pasado. Sentía admiración por las mujeres que participaban del proyecto. “Qué ganas de algún día ser así”, pensó. Por eso, este año decidió postular. “Me motiva mucho hacer redes colaborativas. Me pareció que el programa era muy buena herramienta para promover la participación de mujeres en la toma de decisiones relacionadas con el cuidado del planeta”, cuenta.
    Maisa Rojas considera que uno de los logros de Homeward Bound es que ayuda a reducir la brecha de las mujeres en las ciencias, pues les permite apoyarse y ser un modelo para otras mujeres que piensan embarcarse en una carrera científica. El eslogan del programa es “La madre naturaleza necesita a sus hijas”. A Rojas le gusta, porque considera que hoy la participación femenina es fundamental. “No es solamente darnos visibilidad porque somos mujeres, porque somos el 50% de la población, sino porque creemos que en estas condiciones, con múltiples crisis que debemos enfrentar como humanidad, las mujeres tenemos algo importante que aportar”, dice.
    Rojas destaca que el programa representa una posibilidad de transformar a sus participantes en referentes para otras mujeres. “Cuando te piden que pienses en alguien que hace ciencia imaginas a un hombre solamente. Eso yo creo que le pasa a muchas mujeres, a muchas niñas y jóvenes, que tienen la vocación para dedicarse a las ciencias y eso es lo que hay que cambiar”.
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