«Impactos del cambio climático en zonas áridas» por Laura Ramajo

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Carta al director de Laura Ramajo, investigadora del (CR)2 y del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas CEAZA. Publicada en el diario El Día.

Estimado Director

Todos los ecosistemas del planeta son y serán afectados por el cambio climático, así lo documenta el nuevo reporte de evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) publicado el pasado lunes.

Los ecosistemas áridos y semi-áridos no son una excepción. Muchas de estas zonas ya están sufriendo un incremento en la áridez e impactos importantes en la biodiversidad. Esto ya ha alterado la capacidad natural de estos sistemas de capturar dióxido de carbono, disminuido la disponibilidad de agua, y afectado negativamente la producción agrícola, poniendo en riesgo la seguridad hídrica y alimentaria, la salud y el bienestar humano. El reporte del IPCC es claro: bajo un escenario pesismista de emisiones, las zonas áridas y semi-áridas se expandirán un 25% para el 2100.

La evidencia cientifica es alarmante: la continua degradación de estos ecosistemas (ej. urbanización) y la desertificación dejan poco margen para adaptarse, principalmente porque estos ecosistemas son altamente dependientes de las temperaturas (las cuales ya han incrementado mas de 1.1ºC con respecto a niveles pre-industriales) y las precipitaciones caidas. Sin embargo, hay un margen para buscar soluciones e importantes oportunidades.

Una batería de medidas de adaptación que construyan resiliencia deben ser implementadas de manera urgente. La incorporación del conocimiento Indígena y local incrementa la sustentabilidad futura de estas zonas, lo que debe ir acompañado de nuevas políticas, una restructuración institucional y de gobernanza, un incremento del financiamiento para la adaptación, así como el desarrollo de sistemas robustos de alerta, la prevención de la erosión del suelo, así como la creación de cultivos tolerantes a la sequía. Todo esto fortalecerá, sin duda, la capacidad adaptativa de sectores productivos, ecosistemas y sociedades que habitan estas áreas tan importantes. Entre las oportunidades se destacan el gran potencial para la mitigación ya que ofrencen energia solar abundante, el desarrollo del turismo cultural y basado en la naturaleza, una gran biodiversidad y un importante conocimiento Indígena con basta experiencia en adaptarse a cambios en las condiciones ambientales.

La adaptación salvará vidas.