Reúso de agua de emisarios submarinos podría disminuir 10% de la brecha hídrica en Chile (Diario Financiero)

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El 22% de las aguas servidas -259 millones de metros cúbicos al año- es descargada al mar a través de emisarios submarinos. Expertos proponen una política para impulsar su reúso y evitar que se pierda y contamine.

Por Amanda Santillán

La semana pasada el ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, dijo que el 78% de las aguas servidas en Chile están siendo reutilizadas, mientras que el 22% restante se pierde al ser descargada al mar a través de emisarios submarinos.

En este contexto, el jefe de Proyectos de Fundación Chile (FCh) y experto en reúso de aguas residuales tratadas, Gerardo Díaz, dice que recuperar el agua de los emisarios submarinos y reutilizarla, permitiría disminuir entre 8% y 10% la brecha hídrica en Chile, que se sitúa en 82,6 metros cúbicos por segundo, según cifras de la Dirección General de Aguas de 2015.

Además, permitiría evitar que aguas que tienen un tratamiento primario sean descargadas al mar, lo que podría tener impacto en los ecosistemas marinos o en las corrientes. «Si el emisario tiene algún tipo de material particulado, va a afectar los fondos marinos. Si tiene productos químicos xenobióticos, metales pesados o algún otro tipo, también indudablemente va a tener un efecto de materia orgánica y marina y dar un efecto de toxicidad», explica Laura Farías, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2.

Días señala que una potencial recuperación de estas aguas residuales sería «positiva». «Hoy no se habla de mega sequía, se habla de híper sequía y no es posible que sigamos botando agua que podríamos utilizar como agua fresca reutilizada e incorporarla en la matriz hídrica de los sectores productivos o para la de recuperación de ecosistemas», dice.

Según el Informe de Gestión Sanitario 2020 de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), este 22% corresponde a 259 millones de metros cúbicos al año, generado en las ciudades costeras y que hoy reciben solo un tratamiento primario de extracción de sólidos en suspensión para después ser descargada al mar.

La SISS reporta que existen 201 plantas sanitarias operativas en el país y que 33 de estas son emisarios submarinos. Estos se emplazan en ocho regiones y son responsabilidad de nueve empresas sanitarias, siendo las regiones de Valparaíso y Coquimbo las que descargan aproximadamente 50% de estas aguas residuales, explica Díaz.

Añade que a nivel nacional la descarga de aguas residuales por emisarios submarinos es de 8 metros cúbicos por segundo, equivalente a llenar 276 piscinas olímpicas al día, y que por esto el aprovechamiento de estas aguas sería beneficioso para todas estas regiones, el que podría ser utilizado incluso, para riego de áreas verdes y control de incendios.

«Si se reutilizaran estos 8 metros cúbicos a nivel nacional, se podría regar unas 31 mil hectáreas anuales de frutales. Es un caudal bastante importante que podría ser incorporado a la matriz hídrica productiva o bien al desarrollo de las regiones», sostiene el experto de FCh.

Díaz explica que estas aguas se pueden reúsar, lo que requiere la instalación de nuevas plantas de tratamiento para adecuarlas a la calidad suficiente que permita su reutilización.

«Las aguas residuales solo tienen tratamiento primario, por lo tanto, se botan al mar prácticamente crudas y la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos) ya no los reconoce como sistemas de tratamiento propiamente tal».

La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess Chile) señala a DF por escrito que los emisarios submarinos son «diseñados con las profundidades y distancias necesarias para asegurar que las aguas lleguen donde hay alta capacidad de dilución y bajo impacto en el ecositema marino», acorde a los estándares de la ley.

Plan nacional de reúso

Díaz apunta a que no hay normativas en tono a la reutilización de aguas residuales, ya sea provenientes de plantas de tratamiento o de emisarios submarinos.

Frente a esta situación, propone elaborar un plan nacional de reutilización de este tipo de afluentes para ser incoporados en la matriz hídrica, el que debe considerar una serie de aspectos.

«Debe tener organismos con capacidades técnicas, generar definiciones de sistema de reúso de pequeña escala para poder avanzar en reúso en otros sectores y metodologías internacionales de calidad y tipo de uso que puedan definir cuál es el tipo de tratamiento que se va a incorporar», explica el especialista en reúso.

Señala que el plan o política nacional debería aunar esfuerzos por parte de los actores intersados, el que incluiría a las sanitarias, el gobierno y los sectores productivos, aunque «el financiamiento debe ser parte de la discusión», dice Díaz.

Desde Andess se señala que antes de recuperar el agua por la que se descargan al mar, es necesario empezar por los emisarios que descargan en ríos, porque se trata de «agua que ya está disponible y en condiciones de ser utilizada».

«Es un volumen de agua muy necesario, por ejemplo, para dar una solución estructural al abastecimiento de la ciudad de Santiago y otras localidades de las cuencas de los ríos Maipo y Mapocho, en la Región Metropolitana.

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