Cinco preguntas clave para entender el nuevo Atlas de Riesgo Climático (The Clinic)

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    El atlas que fue gestado en el marco de los preparativos para la cumbre COP25 que iba a realizarse en Santiago, muestra la situación actual de las 354 comunas en 55 variables y los cambios que se proyectan para el período 2035-2065.

    Como preparativo para la que sería la COP25 de Santiago, el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) ordenó la creación de un informe que detallara el impacto en todas las comunas de Chile del calentamiento global, en diversos sectores como la agricultura, la minería y la pesca.

    La orden finalmente dio como resultado al Atlas de Riesgo Climático (ARClim), que fue desarrollado por el propio MMA, en conjunto con el Centro de Cambio Global UC y el Centro de Investigación del Clima y la Resiliencia, de la Universidad de Chile.

    Así, este ejemplo de contribución entre la comunidad científica del país, puso al servicio de la toma de decisiones climáticas esta evidencia, indispensable para la elaboración de los Planes Sectoriales de Adaptación al Cambio Climático contemplados en el proyecto de Ley de Cambio Climático, actualmente en discusión en el Senado.

    En concreto, este Atlas es una radiografía a los impactos en Chile del calentamiento global, donde se describe detalladamente cuáles son las principales amenazas que cada comuna enfrentará en el período 2035-2065 por efecto de la elevación de temperatura.

    El fruto de esta investigación culminó con mapas didácticos que muestran la situación actual de las 354 comunas en 55 variables, donde los cambios se proyectan a futuro, teniendo en cuenta el porcentaje del alza de la temperatura del planeta y los niveles de riesgo a los que estas localidades están expuestas.

    Según detalló el Centro de Cambio Global de la Universidad Católica, se puede concluir que todas las comunas están sometidas a algún tipo de amenaza y 288 de ellas, un 84%, están expuestas a riesgos relativos altos o muy altos en una o más dimensiones.

    De esta manera, el informe terminó siendo una herramienta ideal para crear políticas públicas que tengan en el horizonte estas amenazas climáticas, sobre todo, teniendo en cuenta el detalle local con el que se muestra cada amenaza.

    1. ¿Cómo funciona?

    Homepage del Atlas de Riesgos Climáticos.

    Primero, hay que ingresar a la página oficial del Atlas de Riesgo Climático y decidir si es que quieres comenzar viendo desde las 55 cadenas de impacto, desde los sectores de producción o desde las amenazas, que son 9 y que tienen varias sub categorías.

    Una vez en el explorador de amenazas, aparecerá una lámina, que muestra en distintos colores el mapa de Chile. En la parte superior, se puede seleccionar entre los índices como calor, frío, precipitación, lluvia, humedad, insolación, presión, viento y nieve y luego, se elige el sector de interés.

    Por ejemplo, para Petorca se espera que entre los años 2035 y 2065, la frecuencia de la sequía aumente en un 32,7%. Esto está medido por la frecuencia de periodos en que la precipitación acumulada es menor al 75% del promedio la precipitación acumulada en el periodo de referencia (1980 a 2010).

    En el caso del Mapa de Riesgo Climático, se puede seleccionar entre los sectores de producción, que son: Agricultura, Salud y Bienestar Humano, Bosques Nativos, Acuicultura, Recursos Hídricos, Minería, Turismo, Pesca Artesanal, Biodiversidad, Plantaciones Forestales, Infraestructura Costera y Energía Eléctrica.

    Por ejemplo, en el caso de las Plantaciones Forestales se ven dos categorías: incendios en Plantaciones Forestales y verdor en Plantaciones Forestales. En la primera, se pronostica que en la zona de Constitución, la Amenaza de un incendio forestal es muy alta, con un riesgo de 0,95 debido a la densidad de las plantaciones forestales.

    Finalmente, esta plataforma didáctica le permite al usuario ver de manera exacta el lugar donde se produce el riesgo y debido a qué condición meteorológica lo hace.

    2. ¿Cuáles son las amenazas?

    Las amenazas son índices cuantificados y calculados en base a los valores de diversas variables atmosféricas simuladas por modelos climáticos.

    En un detalle inédito a escala comunal, esta información permite ver el impacto del calentamiento global en temas tan diversos como los cultivos, la minería, la generación eléctrica, el disconfort térmico, la disponibilidad de agua, la operación de puertos, la probabilidad de incendios forestales, el impacto en la salud de las olas de calor o la pérdida de flora y fauna.

    Esto, a partir de índices como calor, frío, precipitación, lluvia, humedad, insolación, presión, viento y nieve, considerando el cambio del clima entre el pasado reciente (1980-2010) y el futuro mediano (2035-2065) bajo un escenario pesimista de emisiones de gases con efecto invernadero (RCP8.5).

    Ola de calor mayor a 30º para un futuro mediano (2035-2065) en Santiago

    3. ¿Para qué sirve?

    Este informe didáctico hace un cruce entre información climática separada en el tiempo a un nivel comunal con información de distintos sectores productivos y naturales.

    En definitiva, permite caracterizar la vulnerabilidad de estos sectores, lo que hace posible determinar el riesgo específico al cual están expuestos a nivel de comunas para todo el país.

    Este atlas está pensado para gente que toma decisiones en distintos ámbitos de influencia y para el sector privado, enfocado en conocer cuáles son los riesgos asociados a sus organizaciones. El Atlas de Riesgo Climático también va dirigido a la población general que quiera estar informada para generar acciones contra el cambio climático.

    “Esta es una información súper valiosa para la administración de comunas, provincias y regiones, que lo que hace es justamente caracterizar tanto las vulnerabilidades como las amenazas a partir del clima en estas distintas dimensiones a esa escala”, explicó Eduardo Bustos, director de la extensión del Centro UC de Cambio Global.

    4. ¿Qué es lo que más nos debiese preocupar del calentamiento global en Chile?

    Como señaló Eduardo Bustos, uno de los investigadores que fueron parte de la creación de este documento, el aumento de la temperatura a nivel planetario “tiene consecuencias en distintos ámbitos”.

    Particularmente, dice, en “la incidencia de olas de calor, que generan problemas a la salud pública, sobre todo en el periodo de verano, donde aumenta el riesgo de incendios forestales y se aceleran los procesos de derretimiento de la nieve y hielo en la cordillera, generan un impacto sobre las reservas de agua que tenemos en la cordillera particularmente en Chile central”.

    Además, el investigador señala que la sequía, que Chile vive con intensidad desde hace 10 años, y la disminución de las precipitaciones, son una clara señal de que el panorama seguirá parecido para el Chile central, que abarca desde Coquimbo hasta la Araucanía.

    Plantación de paltas en Petorca Foto: Agencia UNO.

    Este fenómeno se debe al aumento de la temperatura, ya que produce la disminución en la capacidad de la cordillera de acumular agua, por lo que a la larga, hay menos cantidad de este recurso hídrico para mantener los ecosistemas y abastecer de agua a la población. Esta, es una “condición bastante preocupante antes de que comiencen las precipitaciones de invierno”, advierte el experto.

    Alud en el Cajón del Maipo FOTO: AGENCIA UNO.

    Sin embargo, el riesgo no es tan a largo plazo como se piensa. Claro ejemplo de aquello es el aluvión que afectó al Cajón del Maipo la última semana de enero que, como explica Bustos, es producto del aumento de la temperatura.

    “Al tener eventos de precipitación de cierta intensidad, que ocurren en días donde la temperatura es más alta y la probabilidad de deslizamientos de tierra o aluviones también, se generan procesos de arrastre de sedimentos e inestabilidad de las laderas”, indicó.

    5. ¿Se tomará en cuenta para políticas públicas próximamente?

    Si bien el Proyecto de Ley Marco de Cambio Climático no establece la obligación de que esta plataforma sea utilizada para actualizar o crear nuevas políticas públicas, desde el Ministerio de Medio Ambiente adelantan que la información recopilada servirá para actualizar el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.

    Dicho plan nacional se hará obligatorio en la Ley Marco de Cambio Climático y considera distintos sectores considerados prioritarios, como lo es el sector Silvoagropecuario, la Biodiversidad, Pesca y Acuicultura, la Salud, los Servicios de Infraestructura, las Ciudades, Energía, Turismo y los Recursos Hídricos.

    Entonces, este Atlas llega a ser un instrumento articulador a partir del cual se definirá la política pública de adaptación frente a los efectos del cambio climático en el largo plazo.

    Por otra parte, como comentan desde la cartera de Medio Ambiente, la Ley Marco asegurará que la plataforma “no se deje botada”, sino que sea una herramienta que se actualice a lo largo del tiempo.

    Finalmente, el Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, agradece el trabajo, pero reconoce que “aún existen brechas, de cómo transformar este conocimiento en política pública. Por eso la importancia del trabajo vinculado con el Ministerio del Medio Ambiente, desde la evidencia científica a la sistematización del trabajo en regiones y cómo eso transita a las políticas públicas que se requieren para articular y contextualizar la información“.

    Leer en The Clinic.