Ciudadanía en alerta por nuevo proyecto de sondaje minero en el Cajón del Maipo (El Desconcierto)

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El proyecto de sondajes mineros, de la multinacional canadiense Trimetals Mining Chile SCM III, fue ingresado al Sistema de Evaluación Ambiental a través del procedimiento más simple: una Declaración de Impacto Ambiental (DIA), por lo que, los requerimientos de informar a la comunidad y los plazos para levantar observaciones ciudadanas son menores. Organizaciones de la sociedad civil exigen que se abra un proceso de participación ciudadana formal para el proyecto que pretende instalarse en uno de los lugares más prístinos del Cajón del Maipo. 

Por María del Mar Parra

Chile es un país altamente vulnerable frente al cambio climático. Y una de las zonas más afectadas es Santiago de Chile, donde vive una gran parte de la población del país. El Cajón del Maipo, con sus glaciares, ríos y nacimientos de agua, es un lugar clave para la adaptación y resiliencia de la capital frente al cambio climático. También es un sector que se ha vuelto muy valioso para la actividad industrial.

Actividades como el proyecto hidroeléctrico Alto Maipo, la expansión de la faena Los Bronces de Anglo American o la extracción de áridos del río Maipo, han despertado un rechazo por parte de la comunidad, por la presión que agregan a una cuenca con cada vez más dificultades para abastecer de agua potable a la Región Metropolitana.

Ahora, la alerta de la población apunta a un nuevo proyecto de sondajes mineros, que determine la factibilidad de extraer oro, cobre y molibdeno en las cercanías del volcán Maipo, donde nace el río Maipo. El proyecto Minera Escalones III, de la multinacional canadiense Trimetals Mining Chile SCM, fue admitido por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) el pasado 20 de abril. El plazo para solicitar un proceso de participación ciudadana, se extiende hasta el 14 de mayo.

La ciudadanía y el Cajón del Maipo

No es la primera vez que se hacen sondajes mineros en la zona y si las exploraciones son exitosas, es de esperar que luego se presente un proyecto de extracción minera en ese sector. El proyecto de sondajes fue ingresado al sistema a través del procedimiento más simple: una Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Bajo esta modalidad, los requerimientos de informar a la comunidad, y los plazos para levantar observaciones ciudadanas, son menores.

“Nos enteramos del proyecto porque en el Cajón existe el afán por instalar proyectos industriales, y hay vecinos y vecinas que están constantemente revisando la página del SEA. La legislación vigente no favorece que la ciudadanía se entere de los proyectos. Solo exige que hagan un anuncio radial, que en este caso se hizo en una radio que no se escucha en el Cajón del Maipo”, reflexiona Marcela Mella, quien ya tiene experiencia por su activismo contra el proyecto Alto Maipo.

En proyectos ingresados por DIA, no existe la obligación de hacer participación ciudadana. La ciudadanía tiene 10 días hábiles desde que el proyecto se publica en el Diario Oficial para solicitarla, y el SEA frecuentemente rechaza las solicitudes de participación en proyectos de esta modalidad. La interpretación que hace el SEA para revocar estos procesos, ha sido calificada como “restrictiva” y ha sido revertida en dos ocasiones por la Corte Suprema.

“Nosotros por ningún motivo vamos a dejar que haya una nueva explotación minera en el Cajón del Maipo. Para solicitar la participación, hay una modalidad en que se deben juntar dos organizaciones territoriales, y otra en que se deben reunir 10 personas naturales. Sentimos que cuantas más personas y organizaciones soliciten el proceso, más opciones hay de que se abra y se escuchen por tanto las observaciones ciudadanas. Y este es un proyecto que no solo afecta a la gente de la comuna sino de todo Santiago”, destaca Marcela.

La minería y su impacto

“La minería puede impactar a los glaciares por dos razones: la actividad minera produce mucho polvo, que se deposita sobre los glaciares oscureciendo el color de la superficie. Esto hace que los glaciares absorban más rayos de sol y se derritan más rápido aún de lo que ya lo están haciendo por el cambio climático. Por otro lado, las fundiciones, aunque no sean en la montaña misma, emiten contaminantes que pueden depositarse sobre los glaciares y cuando el agua se derrite, se agregan contaminantes de metales al agua”, resume Fabrice Lambert, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).

En el caso del proyecto Escalones III, la mayor preocupación se da por su cercanía de pocos kilómetros, a humedales alto andinos, glaciares y nacimientos de agua; ecosistemas frágiles y valiosos para el ciclo del agua. “La extracción y procesamiento del oro, cobre y molibdeno involucra una serie de contaminantes muy peligrosos como el arsénico. Por la cercanía de este proyecto a los cursos de agua, la contaminación que podría tener puede ser gravísima”, explica Tomás González, ingeniero en recursos naturales e integrante de la Coordinadora No Alto Maipo.

“Si sumamos Escalones III a todos los impactos que está teniendo la cuenca, no estás permitiendo que las comunidades y ecosistemas se adapten al cambio climático cuyas consecuencias ya estamos viviendo. Estás impidiendo ese proceso tan importante”, reclama el ingeniero.

¿Cajón del Maipo para quién?

El lugar donde se realizarían los sondajes mineros se sitúa en lo que algunas personas llaman “el verdadero Cajón del Maipo”; a los pies del volcán Maipo, donde nace el río al que le da el nombre. “Es un lugar que todavía está bastante virgen, en el camino tiene termas y se llega al volcán. Es uno de los lugares más hermosos de la cordillera del Chile central”, recuerda el montañista Mauricio Purto.

Se trata del fundo Cruz de Piedra, que es propiedad de Gasco S.A. porque allí se construyó el gasoducto por el que Argentina iba a exportar gas natural a Chile, y el cual se utilizó muy poco tiempo. Justamente, para acceder a este sector y poder subir al volcán Maipo desde Chile, el propietario del predio exige una serie de permisos muy exigentes, lo que ha generado rechazo entre montañistas.

“Los chilenos tenemos que hacer valer nuestros derechos cuando hay una clausura de un valle cordillerano. La servidumbre de paso a un río, que es un bien nacional de uso público, debe respetarse”, reclama Mauricio. En parte, la restricción de acceso era justificada por parte de la empresa como una medida de protección del estado natural del lugar. El hecho de que estén permitiendo sondajes mineros en el sector, pone en cuestionamiento esa protección.

Este valle es uno de los que se mantienen en forma más prístina, junto con el valle del Río Colorado, donde existe la campaña ciudadana «Queremos Parque» busca crear un segundo Parque Nacional para la Región Metropolitana. “La gran minería obstruye la vocación turística del Cajón del Maipo. Los sondajes demuestran la amenaza minera que existe en el sector y que amenaza la visión de desarrollo que tenemos muchas organizaciones del sector, y que va de la mano del ecoturismo y del acceso ciudadano a los bienes naturales”, comentan desde la campaña Queremos Parque.

Comunidad atenta

Mientras tanto, organizaciones territoriales ligadas al sector, ya sea por vecindad o por actividades deportivas y turísticas, continúan organizándose para asegurar que en el proceso se escuche a la ciudadanía. “Si la comunidad no se mantiene unida y coordinada, la posibilidad de que se ejecute este tipo de proyectos es muy alta. Y estas empresas son expertas en separar comunidades, ofreciendo dinero o puestos de trabajo. Mientras estemos unidos, se puede lograr proteger el cajón y es indispensable que la gente de Santiago despierte y también se involucre. Que entienda de dónde viene su agua y desde dónde se regula su clima”, concluye Tomás González.

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