Declaración pública (CR)2: Es urgente incorporar la crisis climática en la agenda política nacional

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A pocos días de las elecciones presidenciales en nuestro país, desde el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 nos parece oportuno subrayar la necesidad de hacernos cargo, de manera urgente, de los desafíos que plantea la actual crisis climática para nuestro país, nuestros territorios y comunidades. No hacerlo, significa profundizar los actuales problemas ambientales, económicos y sociales, razón por la cual no existe espacio al negacionismo del cambio climático en un país especialmente vulnerable a los efectos del aumento de la temperatura global. Este contexto exige un esfuerzo de parte del próximo gobierno, para incluir el cambio climático en la agenda pública de manera transversal, lo cual representa una gran oportunidad para redefinir los términos del desarrollo, marcado desde ahora para la transición hacia una economía baja en carbono y una sociedad resiliente.

El último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), el documento  más completo, actualizado y de mayor autoridad respecto al tema, llega a la conclusión de que el calentamiento global actual es atribuible totalmente a la acción de los seres humanos.

En el caso de Chile, la extraordinaria duración de la mega-sequía, el incremento de las olas de calor y la ocurrencia de otras condiciones meteorológicas adversas para la sociedad y los ecosistemas, son en buena medida consecuencias del cambio climático. Para el futuro se proyecta que dichos eventos se hagan más frecuentes e intensos, cambiando de forma significativa nuestras condiciones climáticas y ecosistémicas, con amplias consecuencias para nuestra sociedad

Chile se ha comprometido a ser carbono neutral al año 2050. La transición hacia la carbono neutralidad debe ser una transición justa, lo que significa hacernos cargo de las consecuencias sistémicas de los cambios que debemos realizar (impactos ecosistémicos, reconversión laboral, recuperación de los territorios, pobreza energética, entre otras). Al mismo tiempo la acción climática justa exige proteger a las comunidades más afectadas por el cambio climático y desarrollar las capacidades institucionales, económicas, jurídicas, científicas y políticas a nivel nacional, para lograr enfrentar las consecuencias del clima cambiante y de las transformaciones que deberemos hacer con urgencia.

Para velar por esta transición es relevante contar con un marco legislativo adecuado y consolidar principios, instrumentos de gestión ambiental, capacidades profesionales adecuadas y un financiamiento suficiente. La aprobación del  proyecto de Ley Marco de Cambio Climático, que estipula la obligación de carbono neutralidad de Chile y que contiene metas concretas de mitigación y adaptación, es esencial para fortalecer la acción climática.

El cambio climático es un factor que multiplica riesgos para Chile y profundiza nuestras desigualdades ya existentes. Estas situaciones impactan desproporcionadamente a los pobres, los niños, las mujeres y los adultos mayores, la población rural y los pueblos originarios, es decir, a los grupos más vulnerables dentro de nuestra población. Además una sociedad con tales niveles de desigualdad es menos capaz de enfrentar los riesgos de estas múltiples crisis, incluida la climática, por lo que superar la desigualdad estructural es una condición de base para crear resiliencia ante el cambio climático.

Debemos entender que el cambio climático no plantea solamente, desafíos en materia ambiental, sino que también en materia económica y de la calidad de vida de las personas. Hoy nos encontramos en una situación de crisis, que no admite vacilaciones, ni retardos en la acción. El futuro dependerá de las decisiones que gobiernos y ciudadanos tomemos hoy para enfrentar la urgencia de la crisis climática que nos acompañará en las próximas décadas.

Porque “el clima que experimentaremos en el futuro depende de nuestras decisiones ahora” necesitamos implementar una acción climática ambiciosa en los próximos años.