Ecoansiedad: Un llamado a la acción (Codex Verde)

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    Pamela Poo, consultora independiente en políticas públicas en materia ambiental; María Jesús Rapanague, geofísica de la Universidad de Chile y directora de contenidos en Ceus Chile, y Rodolfo Sapiains, académico del Departamento de Psicología de la U. de Chile e integrante del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, reflexionan sobre la ecoansiedad desde su experiencia y ámbitos de estudios, aportando consejos para enfrentarla.

    Por Rafaella Cifelli

    “Cuando tenía ocho años oí por primera vez hablar de algo llamado cambio climático (…) Recuerdo que pensé que era muy extraño, que los humanos pudieran ser capaces de cambiar el clima de la Tierra, porque si así fuera y realmente estuviera ocurriendo, no hablaríamos de otra cosa. Nada más encender la televisión todo hablaría de esto, titulares, radio, periódicos, nunca leerías o escucharías otra cosa, como si estuviéramos en una guerra mundial”, señaló Greta Thunberg, en una charla  TEDx.

    Estudiantes y jóvenes de diversas partes del mundo se identificaron con Greta, y siguieron sus pasos a través del movimiento Fridays For Future. Sin embargo, algunos años antes de que la joven activista fuera reconocida internacionalmente, pasó por una severa depresión, dejó de hablar, de ir al colegio y hasta de comer. Este estado de ánimo causado por el deterioro ambiental, la crisis climática y los fenómenos extremos a nivel planetario se le conoce como ecoansiedad.

    La Asociación Estadounidense de Psicología (APA) y el grupo climático sin fines de lucro, ecoAmerica, definen el término “eco-ansiedad” como el miedo crónico a la ruina ambiental. Este sentimiento que impide concebir un futuro claro puede ser pasajero o una de las razones por la cual una persona necesite buscar ayuda psicológica.

    Rodolfo Sapiains, académico del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile e integrante del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, leyó por primera vez sobre ecoansiedad hace diez años aproximadamente, en un estudio sobre los impactos del cambio climático en las comunidades Inuit o esquimales, quienes comenzaron a ver cambios significativos en su entorno y en su sistema de vida principalmente debido a los deshielos y a las migraciones de animales.

    Rodolfo Sapiains, académico del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile e integrante del Centro del Clima y la Resiliencia (CR)2

    Al respecto, Sapiains comenta que, “perdieron sus tradiciones culturales, se dejó de tener acceso a las fuentes de comida que tenían habitualmente y todo eso generó severos problemas emocionales, cuadros de depresión y en muchos casos suicidios de integrantes de esas comunidades”.

    En ese sentido, las personas que pueden verse más afectadas por la ansiedad climática son aquellas que dependen directamente de los ecosistemas para vivir, puesto que son testigos directos de cómo su entorno cambia abruptamente y no se ven favorecidos con ese cambio. Sin embargo, para el investigador del CR2 existe otra causa que produce ecoansiedad, y se relaciona con la forma en que los medios de comunicación informan sobre el cambio climático.

    “La ecoansiedad es una respuesta emocional que produce una sensación de intranquilidad debido a la sobreexposición de noticias e información sobre el deterioro ambiental global que parece cada vez peor y frente al cual es poco lo que se puede hacer. En este sentido, las personas sienten que sus acciones no pueden solucionar el problema, y, a su vez, los poderosos, los grandes países contaminantes, las grandes empresas, no hacen lo suficiente o no hacen nada”, señala Sapiains

    En otras palabras, el psicólogo ambiental de la Universidad de Chile plantea que los medios de comunicación al informar noticias sobre el cambio climático se enfocan únicamente en el peor escenario, en la catástrofe y en lo que no se puede cambiar en vez de tratar las soluciones, lo cual genera ecoansiedad en las y los lectores.

    ¿Cómo se comunica el informe del IPCC?

    El 9 de agosto del 2021 se dio a conocer el último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), un documento de más de 3 mil páginas en el que participaron 234 científicos de todo el mundo. El reporte señala que el calentamiento global acelera la subida del nivel del mar, derrite el hielo y empeora los fenómenos extremos como olas de calor, sequías, inundaciones y tormentas. Pero también se especifica que las acciones humanas todavía pueden determinar el curso futuro del clima.

    A pesar de que María Jesús Rapanague, geofísica de la Universidad de Chile y directora de contenidos en Ceus Chile, sabía todo lo que podía hacerse aún,  igual se sintió mal al ver los titulares sobre el informe del IPCC y comenta que, “con ese tipo de noticias me siento frustrada, impotente y con un poco de rabia porque  en muchos medios el titular es el peor de los escenarios, había uno que decía ‘La peor noticia para la humanidad’. Ese tipo de titulares hace que la gente pierda la esperanza y eso no es bueno para nadie. Ni siquiera dentro de la noticia muestra lo que se puede hacer o que todavía quedaba tiempo de actuar”.

    María Jesús Rapanague, geofísica de la Universidad de Chile y directora de contenidos en Ceus Chile

    Añadió que “en ese momento pensaba, si yo estoy sintiendo esto, que soy científica, que entiendo lo que dice el informe del IPCC y sé todo lo que se puede hacer, cómo se estará sintiendo el resto de las personas que no tiene este mismo conocimiento”. Esto motivó a María Jesús a subir un reel a su Instagram de divulgación científica donde despejaba algunas inquietudes sobre el IPCC.

    Lo que más quieren las personas es esperanza, están desesperadas porque les digan que hay soluciones. Ese reel que hice tuvo más de 10 mil vistas y me comentaban, ‘gracias era lo que necesitaba’, `qué bueno que se estén hablando de cosas buenas, ya estaba cansada de ver tanto apocalipsis’”, comenta la científica.

    María Jesús Rapanague, recuerda que la primera vez que lidió con la ecoansiedad fue tras una charla sobre la huella de carbono a escala humana. “Desde ese día me volví vegetariana, y empecé a ser la evangelizadora del cambio climático”, afirma Rapanague. Al igual que planteaba anteriormente Rodolfo Sapiains, después de un tiempo María Jesús comprendió que su enfoque al informar el cambio climático estaba errado, “preocupaba a la gente en vez de animarla a tomar acción”.

    En ese sentido, Rodolfo Sapiains manifiesta la importancia de comenzar a desplazar el foco de los medios hacia las soluciones y oportunidades. “La gente no necesita que la sigan convenciendo de que este es un problema real y que importa, eso ya está logrado. Entonces, lo que ahora se necesita es que las personas, sepan qué es lo que tienen que hacer y cuál es la efectividad de las cosas que están haciendo”.

    El psicólogo complementa que “hoy día de las noticias sobre cambio climático el 90% es el problema y 10% las soluciones. Lo mismo que los documentales, te deprimen durante 1 hora 20 minutos, y los últimos 10- 15 te empiezan a dar soluciones, pero ya estás con depresión para ese momento. Creo que hay que dar vuelta el cuento, 20% el problema y el 80% solución”.

    Así el desafío para los medios de comunicación, según Sapiains, reside en cómo comunicar el riesgo, las proyecciones y la evidencia, dando cuenta además de las acciones que se están realizando en la línea positiva y esperanzadora.

    Por su parte, Pamela Poo, consultora independiente en políticas públicas en materia ambiental, comenta que si bien hay veces que las noticias ambientales le han afectado emocionalmente, como los comunicados sobre los incendios forestales en Australia, en general tiene bien resuelto la forma de enfrentar esos sentimientos, al transformar su preocupación en acción.

    Pamela Poo, consultora independiente en políticas públicas en materia ambiental.

    Asimismo, la cientista política considera que los medios no hacen mal al colocar titulares alarmantes. “La verdad es que creo que los medios están cumpliendo un rol de informar la realidad, y yo diría que la realidad es bastante peor de la que dicen los medios. Lo que pasa es que si estás viendo un abanico de medios que publican estos temas, la avalancha de información es demasiada, tanta que puede perturbar. Está pasando algo en Canadá, en Alemania, en Chile, en todas partes, pero es que así es la crisis climática y ecológica. Creo que en ese sentido a los medios ya no les queda otra, porque si no publicaran esas noticias estarías ignorando lo que está pasando”.

    Agrega que, “lo que ocurre es que ahí el tema no son los medios, son nuestros gobiernos que no están haciendo o se están conformando con algunas medidas sobre el cambio climático como si eso nos fueran a salvar y para mí eso es lo más preocupante”.

    Acción por el clima

    Pamela Poo, quien ha trabajado en diferentes instancias con jóvenes, ha visto dos reacciones frente la ecoansiedad. “Hay jóvenes que están con mucha ansiedad por lo que está sucediendo y se tienden a deprimir mucho, hay una falta de esperanza. Y otros jóvenes que buscaron, como lo que me pasa a mí, hacer algo, y están en ese proceso. Ahí es donde surgen grupos como Fridays For Future, quienes están trabajando temas de medio ambiente y cambio climático”.

    En este sentido, los expertos destacan la importancia de la acción colectiva como una forma de lidiar con la ecoansiedad. “Una de las principales recomendaciones para las personas que puedan sentirse identificadas con los síntomas de la ecoansiedad-ecodepresión es que sumen a otras que están haciendo cosas, que participen de iniciativas que tengan que ver con limpieza de playas, de humedales, cuidados de parques, de huertos comunitarios, de educación ambiental. El trabajar con otras personas ayuda muchísimo a bajar el nivel de ansiedad y a mejorar la percepción de que se puede hacer algo, ya que, empiezas a tener un impacto en el problema que te genera tanto estrés”, manifiesta Rodolfo Sapiains.

    En la misma línea, María Jesús Rapanague señala que “siento que el trabajo colectivo es muy esperanzador, porque no solamente te acompañas entre personas, sino que al hacer proyectos ves cómo esta idea que tenías de que no podías hacer nada, no es así, estás ayudando a una comunidad, o a una persona. Te hace darte cuenta de que en realidad no estabas solo/sola, y que puedes hacer algo, aunque sea pequeño, pero tienes tu impacto positivo”.

    Para Pamela Poo, la organización con la comunidad también es esencial para enfrentar la crisis climática. “El nivel comunitario hay que reforzarlo muchísimo, organizarse con la comunidad, los barrios, las poblaciones. Creo que el mejor ejemplo es la olla común, donde de un problema social sale una solución comunitaria. En este sentido, este problema global no se enfrenta con personas individuales, sino que vamos a poder enfrentarlo con relaciones comunitarias de sociedad”, sostuvo.

    Es importante recalcar que la ecoansiedad, ya sea esté causada por la inactividad de los gobiernos o por el sensacionalismo de los medios, se debe trabajar desde la acción y como sociedad. La preocupación debe canalizarse en el cambio. Un cambio en cómo nos alimentamos, cómo nos movilizamos, la forma en la que hablamos sobre cambio climático, o en la que elegimos a nuestros representantes. En el fondo, un cambio en el cómo vivimos día a día y que debe partir por cada uno de nosotros. Por ello, si sientes o has sentido ecoansiedad, únete a una organización o a personas que estén actuando a favor de un planeta más verde y sostenible. Transforma esos sentimientos en acciones concretas.

    “Necesitamos esperanza, por supuesto que sí, pero lo que necesitamos más que la esperanza es la acción. Una vez que empezamos a actuar la esperanza está en todas partes”, concluyó Greta en la charla TEDx, quien tras sentarse viernes tras viernes fuera del parlamento sueco, la ayudó a superar su propia depresión.